Desde la tarde del sábado 2 de mayo de 2026, habitantes de la vereda Altos de Manila, en Segovia, Antioquia, reportaron intensos combates entre grupos armados ilegales que se prolongaron durante varias horas. Las detonaciones de explosivos y ráfagas de fusil generaron un clima de zozobra entre los residentes, según confirmó la Personería municipal.
La emergencia llevó a que unidades del Ejército Nacional se desplazaran hacia el sector para retomar el control territorial. De acuerdo con la institución castrense, las tropas fueron hostigadas por los grupos armados durante sus operaciones, lo que elevó el riesgo para la población civil. En los reportes de la Mesa Humanitaria de Derechos Humanos en Antioquia y Corpades, se advirtió que los enfrentamientos incluyeron el uso de explosivos lanzados desde drones.
La Personería de Segovia señaló que estas acciones ocurrieron a solo dos o tres kilómetros del casco urbano, lo que eleva la preocupación por una posible expansión del conflicto hacia zonas habitadas. El personero municipal, Hambler Patiño, informó que los grupos que antes mantenían una alianza ahora retomaron enfrentamientos directos entre sí: “Hace 15 días nos enteramos que hay un conflicto de tres otra vez”, aseguró.
La intensificación del conflicto ha tenido un impacto directo en las comunidades rurales. Algunas familias optaron por refugiarse en sus viviendas ante el temor a quedar en medio del fuego cruzado, mientras otras consideran desplazarse. En el sector de Arenales persiste un desplazamiento activo, con un estimado de entre 60 y 70 personas afectadas. “Esperamos que las fuerzas militares puedan dar un parte de tranquilidad para el retorno de las comunidades”, indicó Patiño.
Organizaciones como la Mesa Humanitaria de Derechos Humanos y Corpades rechazaron la escalada de violencia y exigieron la intervención inmediata del Estado para garantizar la protección de los derechos fundamentales de la población civil. Corpades publicó en la red social X: “Comunidades de la vereda Altos De Manila, en Segovia, Antioquia, denuncian que quedaron en medio de intensos enfrentamientos entre grupos armados ilegales”.
Las autoridades locales y militares mantienen el monitoreo permanente en la zona. Consejos de seguridad recientes evalúan la evolución del conflicto y programan nuevas intervenciones para restablecer el orden público, aunque no se ha emitido aún un reporte definitivo sobre el balance de la operación militar ni sobre el retorno seguro de los desplazados.



