La presidenta de la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022, Pilar Vera, ha manifestado al ministro de Transportes, Óscar Puente, su indignación al observar el monumento conmemorativo del accidente del vuelo de Spanair, ocurrido el 20 de agosto de 2008 en el aeropuerto de Barajas, completamente rodeado de placas fotovoltaicas. En un mensaje en la red social X, Vera expresó que está "horrorizada" por esta situación.
Denuncias sobre la planta fotovoltaica
En el mismo mensaje, Vera recoge que el sindicato Asae ha denunciado ante Aena que no hay personal externo a la empresa instaladora que supervise la planta solar las 24 horas del día. Además, se ha derivado la responsabilidad de apagar el sistema en caso de accidente a los técnicos de operaciones del Centro de Gestión Aeroportuaria, quienes no son expertos en la materia, según la denuncia.
Riesgos en caso de un nuevo accidente
En declaraciones a EFE, Vera explicó que si un avión se estrellara hoy en el mismo lugar del accidente de 2008, entre las pistas 36-L y 36-R, y siguiera la misma trayectoria, se encontraría con las placas fotovoltaicas como obstáculo. Si estas estuvieran en funcionamiento, los pasajeros podrían morir electrocutados, además de sufrir las mismas consecuencias que en el accidente original: ahogados en un riachuelo y carbonizados. El vuelo JK5022, con destino a Gran Canaria, transportaba 172 personas, de las cuales 154 fallecieron y 18 sobrevivieron.
Preocupación por la seguridad y la respuesta de emergencias
Vera también mostró su preocupación por cómo las placas fotovoltaicas podrían dificultar la actuación de los servicios de emergencia en caso de un nuevo accidente. La asociación considera que la instalación de estas placas en las inmediaciones del monumento representa un grave problema de seguridad que debe ser abordado de inmediato por las autoridades competentes.



