Durante años, el cambio en el color de la piel de Michael Jackson generó rumores y especulaciones. Sin embargo, el cantante padecía vitíligo, una enfermedad crónica autoinmune que causa la pérdida progresiva de pigmentación en la piel. Aunque Jackson habló públicamente sobre su condición, la desinformación y los prejuicios eclipsaron la realidad de su trastorno cutáneo.
El vitíligo se produce cuando el sistema inmunológico ataca por error a los melanocitos, las células encargadas de producir melanina. Esto provoca la aparición de manchas blancas en distintas zonas del cuerpo. Según el dermatólogo Miguel Sánchez Viera, la enfermedad tiene un origen autoinmune y suele asociarse con otras patologías como hipotiroidismo, diabetes tipo 1 o alopecia areata. Además, existe una predisposición genética: aproximadamente el 20% de los pacientes tiene un familiar afectado.
La edad más común para el diagnóstico es alrededor de los 20 años, como ocurrió con Michael Jackson, quien recibió el diagnóstico en 1986 a los 27 años. No obstante, la enfermedad puede aparecer a cualquier edad y afecta por igual a hombres y mujeres, con una prevalencia mundial del 1-2%. El estrés emocional intenso y los traumatismos físicos pueden actuar como desencadenantes en personas predispuestas.
La exposición solar requiere precaución en pacientes con vitíligo, ya que las manchas carecen de melanina y se queman con facilidad. Se recomienda el uso de protectores solares de amplio espectro con SPF 50+ y evitar las horas de mayor radiación. En cuanto al tratamiento, no existe cura definitiva, pero opciones como la fototerapia UVB de banda estrecha y los corticoides tópicos pueden frenar la progresión y lograr repigmentación en muchos casos.



