Barcelona, 10 jun (EFE).- El Zodiac Atlètic Barceloneta se apoyará desde este jueves en la fuerza del bloque para compensar la sensible baja de su principal referencia ofensiva, el húngaro Vince Vigvári, en la Final a Cuatro de la Liga de Campeones, donde aspira a conquistar su segundo título continental doce años después del primero.
La lesión en una mano que ha obligado a pasar por el quirófano al internacional magiar, autor de 136 goles este curso, supone un contratiempo de enorme magnitud para un equipo que aterrizaba en Malta con la sensación de haber recuperado el pulso competitivo necesario para volver a aspirar a la gloria europea que se le resiste desde 2014.
Su ausencia obliga al conjunto marinero a reforzar una de las señas de identidad que ha marcado su temporada: la fortaleza colectiva. No deja de ser una dificultad más en un curso que comenzó bajo el signo de la reconstrucción tras la salida del técnico Elvis Fatovic, las marchas de referentes como Álvaro Granados y Martin Famera y la retirada de Felipe Perrone, una de las grandes leyendas del waterpolo español.
Sin embargo, el proyecto ha respondido mejor de lo esperado bajo la dirección de Fran Fernández. Los números respaldan al equipo catalán, que únicamente ha perdido dos partidos en toda la temporada, ante el Marsella en la Liga de Campeones y frente al Sabadell en la competición doméstica.
También las sensaciones acompañan. El Atlètic Barceloneta llega a Malta tras completar una impecable fase de cuartos de final, saldada con pleno de victorias y triunfos de prestigio en las piscinas del Olympiacos, Brescia y Novi Beograd, tres habituales de las rondas decisivas continentales.
Con la Supercopa de España, la Copa del Rey y la Liga ya en las vitrinas, el balance final de la temporada volverá a medirse en clave europea. Y es que, pese a haberse convertido en un fijo de la élite continental con nueve presencias en la Final a Cuatro desde la campaña 2012-2013, el segundo título sigue resistiéndose desde aquella conquista en Barcelona.
La pasada temporada el Novi Beograd apartó al conjunto marinero de la final desde la tanda de penaltis. Esta vez, sin embargo, el foco apunta hacia otro lado. La presión recae sobre el vigente campeón, el Ferencvaros, y en ese papel menos expuesto el Atlètic Barceloneta intentará abrirse este jueves (19.00 CET) paso hacia la lucha por el título.
El conjunto húngaro comparece en Malta con la oportunidad de igualar las tres coronas consecutivas logradas en su día por el Mladost Zagreb (1968-1970) y el Pro Recco (2021-2023).
Con Soma Vogel bajo palos y figuras como Dusan Mandic, Krisztian Manhercz, Stylianos Argyropoulos o el español Miguel de Toro, el Ferencvaros reúne talento, experiencia y recursos suficientes para partir como uno de los grandes favoritos al título.
La otra semifinal enfrentará al Pro Recco y al Olympiacos (21.00 CET). El conjunto italiano, ya recuperado de los problemas económicos que le impidieron participar la pasada temporada, aterriza en Malta como principal candidato al trofeo.
La incorporación de Álvaro Granados ha reforzado una plantilla que ya contaba con referentes como Max Irving, Francesco Di Fulvio y Giacomo Cannella. El club más laureado de Europa, con once títulos continentales, llega además avalado por un balance de 40 victorias y apenas dos derrotas entre todas las competiciones.
Enfrente estará un Olympiacos dirigido por el extécnico marinero Elvis Fatovic, que logró clasificarse con más apuros de los previstos como segundo de su grupo de cuartos y que confía en el talento de Nikolaos Gkillas, Konstantinos Genidounias y el portero Panagiotis Tzortzatos para intentar dar la sorpresa.



