La selección nacional de fútbol de Estados Unidos afrontó las primeras fases del Mundial luciendo sus habituales equipaciones Nike, una colaboración que se extiende por treinta años. Sin embargo, en las gradas, numerosos aficionados optaron por la indumentaria retro de Adidas, un homenaje estilístico a 1994, la última vez que Estados Unidos fue sede del evento mundial.
Estrategia retro de Adidas
Adidas relanzó la camiseta retro en marzo para aprovechar la demanda y robarle protagonismo a Nike. Incluso consiguió que el exjugador estrella Alex Lalas, ahora analista de Fox Sports, la presentara. Esta estrategia de marketing agresiva demuestra cómo Adidas —marca consolidada en el fútbol tras casi seis décadas como patrocinador de la Copa del Mundo— está explotando el atractivo del deporte fuera del terreno de juego para ganar terreno en su eterna batalla con Nike.
Colaboraciones y ventas
Si bien se benefició de la victoria de Lionel Messi y su selección argentina en el último Mundial, Adidas está intentando cada vez más impulsar las ventas mediante productos de fútbol retro y colaboraciones con celebridades y diseñadores de moda. Las zapatillas de fútbol Bad Bunny F50 Ghost Sprint, que el músico lució en el anuncio de Adidas para el Mundial, saldrán a la venta por 160 dólares antes de la final de 2026.
“Hemos empezado a apostar mucho más fuerte por la idea de que el fútbol sea, digamos, un deporte cultural”, declaró Sam Handy, director de fútbol de Adidas, en una entrevista reciente en su sede bávara.
Impacto financiero y transparencia
No está claro cuánto contribuyen las colaboraciones con figuras de la moda a los resultados de las grandes marcas deportivas, ni siquiera cuánto ganan con la venta de millones de camisetas de Messi. Empresas como Adidas y Nike rara vez revelan cuánto invierten en el deporte, lo que dificulta a los inversores evaluar sus estrategias. Bloomberg Intelligence estima que Adidas podría generar US$1400 millones en ventas durante el torneo. La compañía registró US$284 millones en ventas relacionadas con el torneo en el primer trimestre, con un aumento de 31% en la demanda de ropa respecto al año anterior.



