Suecia regresa al Mundial 2026 después de ocho años de ausencia, con una clasificación difícil y una delantera capaz de incomodar en el Grupo F, donde enfrentará a Países Bajos, Japón y Túnez.
El regreso sueco tiene una paradoja marcada. El equipo no llegó desde una eliminatoria cómoda ni con una campaña regular dominante. Terminó esa fase europea con apenas 2 puntos en seis partidos, por detrás de Suiza, Kosovo y Eslovenia.
La ruta al Mundial se abrió por el repechaje. Esa vía terminó siendo el salvavidas de una selección que venía golpeada y que necesitó un cambio de mando para enderezar el camino hacia Estados Unidos, México y Canadá.
El giro con Graham Potter
El giro llegó con Graham Potter. El entrenador asumió después de la salida de Jon Dahl Tomasson, en medio de un mal arranque clasificatorio que incluyó una derrota 0-1 contra Kosovo y dejó a Suecia última de su grupo.
Potter tomó el equipo cuando ya no tenía posibilidades de clasificar de forma directa. Su tarea quedó concentrada en el repechaje, donde consiguió el cupo mundialista y luego renovó su vínculo hasta 2028.
La información entregada presenta a Potter como una de las figuras centrales del proceso. Será su primera experiencia como seleccionador nacional y llega al torneo después de pasos por Brighton, Chelsea y West Ham.
Gyökeres, Isak y una delantera de alto perfil
El perfil de Suecia se sostiene, sobre todo, en su ataque. La frase que resume sus aspiraciones es que “dependerán del estado de sus delanteros”, una lectura que ubica el peso competitivo en sus nombres ofensivos.
Viktor Gyökeres aparece como la estrella del equipo y la referencia principal, siendo el futbolista que carga con el liderazgo ofensivo de la selección, pese a que su primera temporada en la Premier League con el Arsenal quedó algo por debajo de la expectativa.
Con Suecia, su papel fue determinante en el repechaje. Gyökeres marcó un hat-trick en la ida de la final ante Polonia y otro gol en el último minuto de la vuelta, actuaciones que impulsaron el regreso mundialista.
A su alrededor aparecen Alexander Isak, Anthony Elanga y Dejan Kulusevski. Esa combinación le da a Suecia una nómina ofensiva poco común para una selección que no parte entre las favoritas principales del grupo.
Isak y Gyökeres encabezan la lista de 26 jugadores elegida por Potter para el torneo. La convocatoria refuerza la idea de una Suecia que necesita equilibrio, pero que encuentra su mayor atractivo en el frente de ataque.
Posible formación y estilo de juego
La posible formación mencionada por ESPN incluye a Kristoffer Nordfeldt; Gustaf Lagerbielke, Isak Hien y Victor Lindelöf; Daniel Svensson, Yasin Ayari, Jesper Karlström y Gabriel Gudmundsson; Anthony Elanga, Benjamin Nygren y el ya mencionado Gyökeres.
Ese once sugiere una estructura con tres defensores y carrileros. No aparece como una selección hecha para la posesión larga, sino como un equipo práctico, con centrales fuertes, bandas amplias y ataque directo hacia sus hombres rápidos.
Grupo F e historia mundialista de Suecia
Suecia quedó en el Grupo F junto a Países Bajos, Japón y Túnez. El material no la ubica como favorita principal: Países Bajos aparece con mayor peso competitivo, Japón como una selección estructurada y de ritmo alto, y Túnez como un rival incómodo.
El objetivo inicial será superar la primera ronda. El nuevo formato del Mundial abre una posibilidad adicional, pues además de los dos primeros de cada grupo, también avanzan los mejores terceros.
Para Suecia, ese matiz puede pesar en una zona pareja. La selección escandinava necesitará que Potter ordene el equipo, que el bloque sostenga los partidos y que sus delanteros conviertan la jerarquía individual en ventaja colectiva.
La historia mundialista sueca tiene más fondo que su presente reciente. En 2026 disputará la 13.ª Copa del Mundo de su historia, con un recorrido que incluye el subcampeonato de 1958, cuando fue anfitriona y perdió la final 5-2 ante Brasil.
También fue tercera en 1950 y volvió al podio en Estados Unidos 1994. En esa edición terminó en el tercer lugar y fue el equipo más goleador del torneo, con 15 tantos.
Su última participación antes de este regreso fue en Rusia 2018, donde alcanzó los cuartos de final. Aquella campaña dejó la imagen de una selección ordenada, competitiva y difícil de quebrar.
El reto ahora es juntar esa memoria competitiva con una delantera de mayor cartel europeo. Suecia vuelve sin una clasificación brillante, pero con argumentos para incomodar: Potter en el banco, Gyökeres como referencia e Isak, Elanga y Kulusevski como socios de una generación que buscará avanzar en el Grupo F.



