Sevilla, 5 jun (EFE).- Isco Alarcón, capitán de la plantilla del Betis, ha decidido sacrificar sus vacaciones de verano y permanecer en Sevilla para trabajar en la ciudad deportiva verdiblanca con el objetivo de llegar en la mejor forma posible a la pretemporada del equipo que dirige el chileno Manuel Pellegrini.
Un regreso tras una grave lesión
El malagueño, de 34 años, volvió a jugar el pasado 21 de abril, cinco meses después de lesionarse gravemente ante el Utrecht neerlandés. Desde entonces, Pellegrini le dio minutos en los últimos partidos de la recién concluida temporada. La lesión de peroné sufrida en agosto durante un amistoso de pretemporada en Málaga, y posteriormente otra en el cartílago del tobillo derecho, han mantenido prácticamente inédito al mediapunta bético, quien ha reconocido desde su última vuelta que aún tiene dolores y dudas sobre su físico.
Compromiso con el equipo
El capitán del Betis, que cumplirá su cuarta temporada en el equipo en el próximo curso, quiere llegar fuerte a un nuevo ejercicio en el que los verdiblancos volverán a jugar la Liga de Campeones, un torneo que disputarán después de veintiún años por segunda vez en su historia. Aunque el malagueño ya ha jugado muchas veces la Champions con el Málaga, Real Madrid, Valencia y Sevilla, su compromiso con el Betis es total.
Trabajo en la ciudad deportiva
Por ello, el club ha mostrado este viernes unas imágenes en sus redes sociales en las que se ve a Isco trabajando y señala que "hay quien se ha resistido a abandonar la Ciudad Deportiva durante estos días", en alusión al capitán. Isco busca superar sus molestias y demostrar que aún puede rendir al máximo nivel.
El equipo verdiblanco confía en que su capitán recupere la mejor versión de sí mismo para afrontar los retos de la próxima temporada, que incluye la participación en la máxima competición europea de clubes.



