La empresa Movistar y el equipo de fútbol sala Inter FS han decidido separar sus caminos después de más de dos décadas de éxitos compartidos. La relación comenzó en 2004 y, desde 2008, dio nombre al club bajo la denominación de Movistar Inter, una alianza que marcó una época en Torrejón de Ardoz (Madrid).
El fin de una era tras la eliminación en semifinales
La despedida llega después de la eliminación del conjunto madrileño en las semifinales por el título de Liga frente al Barça, en una serie intensa que acabó simbolizando el final de una etapa dorada.
Nueva etapa con JP Financial
A partir de ahora, el club iniciará una nueva etapa de la mano de la consultora JP Financial, que asumirá el papel de principal impulsor del proyecto con el objetivo de devolver a la entidad a la primera línea del fútbol sala nacional e internacional.
Durante estos veinte años de vinculación, Movistar acompañó al Inter en el periodo más exitoso de toda su historia. Desde el inicio del patrocinio en 2004, el club conquistó 31 títulos oficiales.
Palmarés impresionante
En ese periodo, el club levantó ocho Ligas (2004-2005, 2007-2008, 2013-2014, 2014-2015, 2015-2016, 2016-2017, 2017-2018 y 2019-2020), siete Supercopas de España (2005, 2007, 2008, 2011, 2015, 2017 y 2018), siete Copas de España (2004, 2005, 2007, 2009, 2014, 2016 y 2017), cinco Copas Intercontinentales (2005, 2006, 2007, 2008 y 2011), cinco títulos continentales de la UEFA Futsal Champions League (2004, 2006, 2009, 2017 y 2018), además de una Recopa de Europa, dos Copas Ibéricas y tres Copas del Rey, las dos últimas logradas ya en la recta final de la relación entre ambas entidades.
Más allá de los números, la marca Movistar quedó asociada a algunos de los equipos más dominadores que ha conocido este deporte. Figuras legendarias, títulos consecutivos y una identidad ganadora convirtieron al club en una referencia internacional y en uno de los grandes embajadores del fútbol sala español.
El desafío de la nueva dirección
Ahora, con el relevo de JP Financial, el Inter afronta el desafío de abrir una nueva página sin el patrocinador que acompañó sus mayores éxitos. La exigencia será máxima, porque el listón que deja la era Movistar es tan alto como su extraordinario palmarés. El reto de la nueva dirección será recuperar la senda de los títulos y construir un nuevo ciclo ganador que permita al histórico club madrileño seguir ocupando un lugar privilegiado en la élite del fútbol sala mundial.



