La primera final de la Liga BetPlay 2026-I entre Junior de Barranquilla y Atlético Nacional no solo dejó un marcador abultado de 3-0 a favor de los rojiblancos, sino también una fuerte controversia arbitral que sigue dando de qué hablar. El juez central Carlos Ortega, oriundo de Bolívar, y el VAR, Never Manjarrez, de Córdoba, fueron señalados por su desempeño y origen geográfico, lo que generó un intenso debate en el entorno verdolaga.
Las decisiones polémicas de Ortega
Durante el encuentro disputado en el estadio Romelio Martínez, Carlos Ortega tomó varias decisiones que dejaron inconformes a los jugadores y la hinchada de Atlético Nacional. La primera de ellas fue la no expulsión de Daniel Rivera, defensor verdolaga, quien propinó una patada por detrás a Alfredo Morelos. Para muchos, la acción era merecedora de tarjeta roja, pero ni el juez ni el VAR intervinieron para sancionarla.
Otra jugada que generó controversia fue el penal sancionado a Luis Fernando Muriel, que terminó en el 3-0 definitivo. Aunque el atacante cayó en el área tras un contacto, varios analistas consideraron que no hubo la suficiente fuerza para considerar la acción como pena máxima. Estas decisiones, sumadas al dominio de Junior, dejaron a Nacional con una desventaja considerable de cara a la final de vuelta.
El 'autogolazo' de Nacional: desconocimiento del origen de los árbitros
Un día después de la final de ida, se reveló un hecho que encendió aún más los ánimos en la institución verdolaga. La Comisión Arbitral designó jueces provenientes de la región costera, específicamente de Bolívar y Córdoba, en lugar de árbitros de zonas neutrales del país. Este detalle, que pasó desapercibido para el cuerpo técnico y la directiva de Nacional, ha sido calificado por algunos como un 'autogolazo' que pudo haber influido en el desarrollo del partido.
En el programa Clásico Paisa, la periodista Pilar Velásquez reveló que alguien de Nacional le preguntó si los árbitros eran costeños, evidenciando el desconocimiento total sobre el origen de la terna arbitral. La hinchada verdolaga, aún dolida por la goleada, ha expresado su malestar en redes sociales, criticando la falta de previsión del club.
Reacciones de los protagonistas
Alfredo Morelos, delantero de Nacional, fue consultado sobre el arbitraje y prefirió no profundizar en el tema. "No voy a opinar de esto, ya lo que pasó, pasó. La cabeza en alto, primero que todo", declaró. Sin embargo, se mostró confiado en que su equipo podrá remontar la serie en Medellín: "En Medellín es a otro precio, vamos con las ganas y la ambición de querer remontarlo".
Por su parte, Matheus Uribe, referente del plantel, lanzó un contundente mensaje a través de sus redes sociales. "¿Y ahora qué? ¿Nos escondemos? ¿Lloramos? ¿Buscamos excusas? ¡NO! Nos paramos, levantamos la cabeza y le damos vuelta en nuestra casa, como siempre lo hemos hecho", escribió, haciendo un llamado a la unidad y la energía positiva.
Lo que viene: la final de vuelta
El partido de vuelta está programado para el lunes 8 de junio en el estadio Atanasio Girardot, a las 5:00 p.m. La transmisión estará a cargo de Win Sports, en su señal plus. Nacional deberá remontar una desventaja de tres goles si quiere coronarse campeón, en un ambiente que promete ser eléctrico con el apoyo de su hinchada.
La polémica arbitral, sin embargo, podría marcar un antes y un después en la forma en que se designan los jueces para partidos decisivos, especialmente cuando están en juego intereses de equipos de diferentes regiones del país.



