Madrid, 3 jun (EFE).- El Real Madrid se juega la vida a todo o nada a domicilio en el segundo partido de los cuartos de final de la Liga Endesa ante La Laguna Tenerife, después de haber caído en el primero, como local en el Movistar Arena.
Derrota en el primer partido
El conjunto de Sergio Scariolo cayó por 97-98, dilapidando una ventaja de siete puntos a falta de cincuenta y tres segundos en el primer encuentro de la serie al mejor de tres.
El conjunto blanco, que llegaba como campeón de la fase regular y primero que entrega el factor cancha al octavo desde 2008, encadenó de esta manera su sexta derrota consecutiva en la competición doméstica. Si bien las cinco anteriores fueron intrascendentes por el colchón que tenía al frente de la tabla, esta última le obliga a ganar en tierras canarias y posteriormente en la capital de España para no poner fin a su temporada sin conquistar ningún título.
Estadísticas en contra
De hacerlo, los de Scariolo romperán las estadísticas. En el torneo liguero, 15 de las 24 eliminatorias de estas características que arrancaron previamente con 0-1 acabaron cayendo del lado del equipo peor clasificado, once de ellas además por un resultado global de 0-2.
Bajas importantes
Para esta cita, el plantel seguirá contando con las bajas de Walter Tavares, Usman Garuba y Alex Len. Un duro golpe al juego interior que intentarán compensar los recién llegados Ömer Yurtseven y Mady Sissoko. El primero, más rodado, fue importante en el primer cuarto del duelo que abrió la serie.
Y el segundo, dadas las circunstancias, tuvo también protagonismo pese a haber firmado por el club el día anterior. De hecho, acabó acumulando doce dígitos de valoración tras anotar siete puntos, capturar seis rebotes y poner dos tapones en 15:16 minutos, beneficiándose de los problemas con las faltas de su compañero de posición.



