El mercado de crédito en Colombia atraviesa un periodo de ajustes impulsado por las altas tasas de interés, un mayor costo para obtener recursos y un incremento en los riesgos de incumplimiento. Este panorama ha llevado a las entidades financieras a replantear la manera en que evalúan y aprueban los préstamos, priorizando procesos más eficientes y un análisis más preciso de cada solicitud mediante herramientas tecnológicas.
Contexto de política monetaria restrictiva
Durante los últimos años, el sistema financiero ha operado en un entorno marcado por una política monetaria restrictiva. La tasa de intervención del Banco de la República permanece en 11,25 %, luego del ciclo de incrementos que comenzó tras el mínimo histórico registrado en 2020. Como resultado, el crédito ha perdido dinamismo y las entidades enfrentan mayores desafíos para mantener la rentabilidad de sus operaciones.
A esta situación se suma el aumento en el costo del fondeo y las condiciones del mercado. Según las cifras citadas en el informe, la DTF ronda el 10,14 %, mientras que la tasa de usura para créditos de consumo alcanza el 28,79 % efectivo anual, factores que continúan presionando el negocio financiero y la capacidad de otorgar nuevos préstamos en condiciones competitivas.
La tecnología gana protagonismo en la aprobación de créditos
Ante este escenario, las entidades financieras están recurriendo a plataformas de automatización y motores de decisión para optimizar sus procesos internos y mejorar la gestión del riesgo. Santiago Etchegoyen, director de Tecnología (CTO) de uFlow, sostiene que el contexto actual exige un cambio de enfoque. En lugar de concentrarse en aumentar el volumen de créditos otorgados, considera que las entidades deben enfocarse en realizar colocaciones con mayor precisión y apoyadas en herramientas tecnológicas que permitan responder con rapidez a las condiciones del mercado.
“Al sustituir procesos heredados por tecnología de automatización que no requiere intervención por parte de las áreas técnicas, los equipos de riesgos pueden tomar decisiones e implementarlas de forma ágil, para poder lanzar productos que se adapten a las necesidades de las personas: según estacionalidad, nuevas regulaciones, tendencias, etc”, destaca el ejecutivo de uFlow. De acuerdo con el ejecutivo, la automatización facilita que las áreas encargadas del riesgo implementen cambios sin depender de desarrollos complejos por parte de equipos técnicos, lo que agiliza el lanzamiento de nuevos productos financieros adaptados a factores como la estacionalidad, los cambios regulatorios o las nuevas necesidades de los clientes.
Evaluaciones más detalladas para ofrecer mejores condiciones
El uso de tecnologías especializadas también permite ampliar la cantidad de variables analizadas antes de aprobar un préstamo. Además de la capacidad de pago, los sistemas pueden incorporar información sobre el comportamiento financiero, el historial crediticio y otros indicadores que ayudan a construir perfiles de riesgo más completos. Con esta información, las entidades tienen la posibilidad de definir condiciones diferenciadas para cada cliente, incluyendo tasas de interés más competitivas para quienes presentan mejores perfiles de riesgo. Asimismo, pueden diseñar productos específicos dirigidos a segmentos tradicionalmente menos atendidos por el sistema financiero o a grupos con necesidades particulares de financiamiento.
Según Etchegoyen, este tipo de segmentación contribuye no solo al crecimiento de la cartera de crédito, sino también al fortalecimiento de la inclusión financiera, al facilitar el acceso a productos ajustados a las características de distintos perfiles de usuarios.
Análisis predictivo para anticipar problemas de pago
Otra de las aplicaciones de estas herramientas es la detección temprana de posibles dificultades financieras de los clientes. Mediante algoritmos predictivos, las entidades pueden identificar señales asociadas a un eventual deterioro en la capacidad de pago, como reducciones en los ingresos o cambios relevantes en los patrones de comportamiento financiero.
La información obtenida permite adoptar medidas preventivas antes de que se materialice un incumplimiento. En algunos casos, un cliente con buen historial podría acceder a mejores condiciones de crédito o a un incremento en su cupo, mientras que quienes presenten señales de riesgo podrían recibir alternativas de refinanciación antes de entrar en mora.



