El sector de infraestructura en Colombia enfrenta un panorama crítico al llegar el cambio de gobierno. Los niveles actuales muestran un rezago del 36% en comparación con las cifras registradas antes de la pandemia, mientras que la tasa de inversión ha caído a mínimos históricos. Esta situación se agrava porque el sector depende en gran medida de una sola ciudad para mantenerse a flote.
Dependencia de una sola ciudad
Según un análisis del periodista Alejandro Rodríguez Torres, quien cubre la sección de Negocios desde mayo de 2024, la infraestructura del país se sostiene en parte gracias al dinamismo de una única urbe. Aunque no se menciona explícitamente, el contexto sugiere que se trata de Bogotá, donde proyectos como el Metro y las concesiones viales impulsan la actividad.
Factores que explican el rezago
- Pandemia: La crisis sanitaria paralizó obras y redujo la inversión pública y privada.
- Problemas en concesiones: Las concesiones viales han enfrentado retrasos y sobrecostos.
- Peajes: El aumento de peajes ha generado controversia y afectado la movilidad.
- Invías: La entidad encargada de la infraestructura vial ha tenido dificultades presupuestales y de gestión.
Inversión en mínimos históricos
La tasa de inversión en infraestructura se encuentra en niveles no vistos en décadas. Esto limita la capacidad del país para mejorar su competitividad y cerrar brechas regionales. El próximo gobierno deberá priorizar este sector para reactivar la economía y generar empleo.
Proyecciones y desafíos
Expertos señalan que sin un aumento significativo en la inversión, el rezago podría profundizarse. Se requiere una estrategia integral que incluya reformas a las concesiones, mayor presupuesto para Invías y la ejecución de megaproyectos como el Metro de Bogotá. El cambio de gobierno representa una oportunidad para reorientar las políticas del sector.



