El precio de la gasolina en América Latina registró un fuerte incremento durante la primera mitad de 2026 como consecuencia de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los riesgos para el suministro mundial de petróleo. Según datos de GlobalPetrolPrices, Uruguay se ubicó como el país con la gasolina más cara de la región, con un precio de US$8,7 por galón de gasolina de 95 octanos, seguido por Cuba, con US$7,3 por galón. En contraste, Venezuela mantuvo el combustible más barato de América Latina, con apenas US$0,1 por galón, mientras que Ecuador registró un precio de US$3,3 por galón.
Aumento promedio del 15% en gasolina y 21% en diésel
De acuerdo con la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), el conflicto en Medio Oriente provocó un aumento promedio de 15% en los precios de la gasolina y de 21% en el diésel en la región. Aunque posteriormente se anunció un cese de hostilidades, los valores de los combustibles se han mantenido prácticamente estables durante las últimas semanas.
Impacto en la inflación y costos de transporte
El alza de los combustibles impulsó la inflación energética hasta 1,42% en marzo, elevando también los costos del transporte y de las mercancías. Además, el incremento en los precios de los fertilizantes presionó los costos de producción agrícola y, en consecuencia, el precio de los alimentos. Expertos consultados señalaron que el impacto del encarecimiento del petróleo ha sido diferente entre los países debido a la aplicación de subsidios, fondos de estabilización, impuestos y controles de precios.
Mecanismos de amortiguación en Colombia, México y Perú
En economías como Colombia, México y Perú, estos mecanismos han permitido amortiguar el traslado del aumento internacional del crudo a los consumidores, mientras que en otros mercados los ajustes han sido más rápidos. De cara al segundo semestre, los analistas prevén que el mercado petrolero continuará mostrando alta volatilidad por la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, estiman que, si el precio del petróleo se mantiene en los niveles actuales, las presiones inflacionarias derivadas del choque energético comenzarán a moderarse gradualmente en la región.



