Spacex entra al Nasdaq-100: impacto en su acción y el mercado
Spacex entra al Nasdaq-100: impacto en su acción

SpaceX se incorpora este martes al índice Nasdaq-100, en un movimiento que pone a la compañía espacial, satelital y de inteligencia artificial de Elon Musk en el radar de los grandes fondos indexados de Wall Street. La entrada se produce dos semanas después de su salida a bolsa y coincide con las primeras recomendaciones alcistas de firmas financieras, que ven potencial de valorización en la acción pese a las dudas sobre su elevada valoración.

Inclusión en el Nasdaq-100 y su efecto en los fondos indexados

La inclusión en el Nasdaq-100 tiene un efecto relevante para el mercado porque obliga a los fondos que replican este índice, como el popular ETF QQQ de Invesco, a ajustar sus portafolios e incorporar acciones de SpaceX. Esto significa que millones de inversionistas minoristas que participan de manera pasiva en estos vehículos quedarán expuestos, directa o indirectamente, al comportamiento bursátil de la compañía fundada por Musk.

El Nasdaq-100 reúne a las principales compañías tecnológicas no financieras que cotizan en ese mercado y funciona como una referencia para fondos globales. Los fondos vinculados a este índice gestionan cerca de US$800.000 millones en activos, por lo que la llegada de SpaceX puede generar una "demanda automática de títulos" como parte del ajuste que deben hacer los vehículos que siguen el comportamiento del indicador.

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Peso limitado por baja disponibilidad de acciones

Sin embargo, el efecto no sería proporcional al tamaño de la empresa. Aunque SpaceX ronda una capitalización bursátil de US$2,1 billones, su peso inicial en el Nasdaq-100 sería inferior al 1%, según los cálculos de los analistas. La razón está en la forma como Nasdaq calcula la ponderación de cada compañía, tomando en cuenta el número de acciones disponibles para comprarse y venderse en el mercado.

Ese punto es clave porque, tras su debut bursátil del pasado 12 de junio, menos del 5% del capital de SpaceX se encuentra actualmente en circulación. Además, una parte importante de las acciones todavía no puede venderse, debido a los períodos de bloqueo que aplican para empleados e inversionistas que participaron antes de la salida a bolsa. Esa baja disponibilidad limita, al menos por ahora, el peso real de la compañía dentro del índice.

Wall Street recomienda comprar la acción de SpaceX

La entrada al Nasdaq-100 llega en un momento en el que los principales bancos de inversión empezaron a emitir sus primeras calificaciones sobre la acción. Al menos seis corredores de Wall Street, entre ellos Morgan Stanley y Goldman Sachs, iniciaron cobertura con recomendaciones equivalentes a "comprar", después de que terminó el periodo de silencio para los analistas de las entidades que participaron en la colocación bursátil.

Morgan Stanley figura entre las firmas más optimistas. Su equipo fijó un precio objetivo de US$300 por acción, lo que implica una posible ganancia de 87% frente al cierre del lunes, cuando el título terminó en US$160,42. La firma considera que SpaceX puede beneficiarse de la demanda por servicios de inteligencia artificial y del crecimiento de nuevos actores tecnológicos que requieren infraestructura para desarrollar sus negocios.

El optimismo no es exclusivo de los grandes bancos. Arete Research ubicó el precio objetivo más alto, en US$401, mientras que New Street Research inició cobertura con una meta de US$165, el nivel más bajo entre los analistas. En promedio, el precio objetivo a 12 meses se ubica en US$217, lo que supone un potencial de valorización de 35% para la acción.

¿Qué significa para los inversionistas la llegada de SpaceX al Nasdaq-100?

Para los inversionistas, la inclusión en el Nasdaq-100 puede traducirse en mayor demanda de corto plazo, más visibilidad y una presencia más amplia en portafolios globales. El movimiento también fue posible por cambios recientes en las reglas de Nasdaq, que permiten que empresas de gran capitalización que debutan en bolsa sean incluidas en el Nasdaq-100 en apenas 15 días hábiles.

Antes, el requisito mínimo era de tres meses. Space Exploration Technologies Corp., nombre oficial de SpaceX, también fue incorporada al índice Russell 1000 a finales del mes pasado, apenas dos semanas después de su salida al mercado.

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Pese al entusiasmo, los analistas advierten que la entrada a un índice no garantiza ganancias sostenidas. Otros precedentes muestran comportamientos mixtos: algunas compañías han subido tras su inclusión y luego han perdido impulso, mientras que otras han mantenido su tendencia alcista por la fortaleza de sus negocios. En el caso de SpaceX, el mercado seguirá atento a sus resultados financieros, a su capacidad de justificar su valoración y al vencimiento de los periodos de bloqueo.

También hay señales de cautela. Las acciones de SpaceX han caído cerca de 29% desde su máximo histórico intradía y retrocedían en operaciones previas a la apertura del martes, en medio de una venta generalizada de acciones tecnológicas.

Así, la llegada de SpaceX al Nasdaq-100 marca un nuevo capítulo para una de las compañías más observadas de Wall Street. La entrada al índice le abre la puerta a una demanda automática de fondos pasivos y refuerza la confianza de parte de los analistas, pero también aumenta la presión sobre la empresa para demostrar que su promesa en cohetes, satélites e inteligencia artificial puede sostener el valor que el mercado le está asignando.