La nueva comedia de Netflix, 'Compañeras de cuarto' (Roommates), dirigida por Chandler Levack, se ha convertido en lo más visto de la plataforma en pocos días. La película sigue a Devon (Sadie Sandler), una joven socialmente torpe y dependiente de su hermano menor, que se ve obligada a compartir habitación universitaria con Celeste (Chloe East), una chica desenfadada y sin límites personales. Lo que empieza como una amistad entre polos opuestos pronto deriva en una guerra de pequeñas venganzas.
El filme, escrito por los guionistas de Saturday Night Live Jimmy Fowlie y Ceara O'Sullivan, explora las tensiones de la convivencia universitaria a través de episodios humorísticos. La rivalidad entre Devon y Celeste se intensifica por las constantes invasiones de privacidad, los hábitos molestos y la envidia, llevando la relación a un enfrentamiento explosivo. Aunque exagerada, la dinámica refleja situaciones reconocibles para quienes han vivido la transición a la vida universitaria.
La directora Chandler Levack explicó a FandomWire que buscó plasmar la confusión juvenil: 'Vives lejos de casa por primera vez, pero no tienes idea de quién eres. Te aferras desesperadamente a cualquiera que parezca tener algo en común contigo'. Levack evitó una reconciliación artificial, alejándose de la estructura convencional donde los personajes aprenden una lección y se reconcilian al final.
La cinta cuenta con un reparto que incluye a hijas de famosos, como Sadie Sandler (hija de Adam Sandler), Bella Murphy (hija de Eddie Murphy) y Zahra Rock (hija de Chris Rock), lo que ha generado críticas sobre el nepotismo en Hollywood. Sin embargo, la película utiliza el humor para abordar temas como la falta de madurez emocional, la necesidad de establecer límites y la dificultad de adaptarse a nuevos entornos, con un tono muy marcado por la Generación Z.



