La Basílica del Voto Nacional, en el centro de Bogotá, enfrenta un grave deterioro estructural que pone en riesgo a los fieles que asisten a misa cada domingo. A pesar de una millonaria inversión, las obras de restauración no avanzan debido a trabas burocráticas.
El templo, que transmite misa por televisión nacional, presenta humedad y desprendimiento de lienzos del techo, lo que representa un peligro para los asistentes. Los feligreses llegan a las siete de la mañana para recibir la bendición del párroco, soportando el olor a humedad y el riesgo de que los fragmentos caigan sobre sus cabezas.
La situación no es por descuido, sino por un trámite burocrático que ha paralizado los trabajos. La basílica, considerada un símbolo religioso, requiere intervención urgente para garantizar la seguridad de los visitantes.



