Madrid, 11 jun (EFE).- La premisa de 'Espectro. Enigmas de la mirada', exposición que se inaugura este viernes en la Casa de México en Madrid, es "jugar entre lo visible y lo no visible". Siete fotógrafos mexicanos invitan a detenerse a ver imágenes que confunden y llevan a cuestionarse lo que se está viendo.
Una invitación a la contemplación
La curadora de esta exposición, que forma parte de PHotoESPAÑA, Laura González Flores, explicó durante el evento de inauguración de este jueves que el talento de estos fotógrafos incita a un proceso de ver, de buscar lo "sutil que se cocina dentro de las series". En muchas de las fotografías se puede sentir que falta algo, como una ausencia, lo que invita al espectador a imaginar y llenar ese hueco, fruto de la observación y la contemplación que hace detenerse "a pensar si lo que está ahí está o no está".
"Con tanta imagen fotográfica que nos rodea, ya no estamos con esa capacidad de ver sutilezas", lamentó González, quien señaló que estas obras tienen como propósito que "el espectador se quede un ratito más de lo que se quedaría viendo las fotografías", que se detenga un poco más a "disfrutar de ese proceso de contemplación que es propio de las artes y que a veces en la fotografía se da demasiado inmediatamente".
Las propuestas de los artistas
Los estudios fotográficos abandonados y el Museo Nacional de Arte de México una vez cierra sus puertas son la forma de Humberto Ríos de contar esos silencios. El proyecto de Cannon Bernáldez gira en torno a los miedos infantiles y la imaginación de lo que puede pasar, a través de fotografías perturbadoras que muestran objetos descolocados o escenas ambiguas.
Alinka Echeverría opta por ampliar las huellas dactilares de activistas sudafricanos encarcelados junto a Nelson Mandela, creando paisajes o mapas topográficos. El fotógrafo de arquitectura Tomás Casademunt explora la materialización de espectros visuales mediante cámaras estenopeicas construidas por él mismo.
La artista Paola Dávila se destaca por usar la cianotipia, una técnica del siglo XIX que utiliza sales de hierro que se vuelven azules con la luz solar. El trabajo de Adriana Calatayud aborda el rastro de la violencia contemporánea en México a través de paisajes deliberadamente borrosos. Laura Cohen presenta dos series centradas en la fuerza de la vida y su fugacidad.



