Las cifras son claras: el mundial de fútbol es un catalizador de la economía con el enorme potencial de disparar las ventas en sectores como restaurantes, bares, organización de eventos, turismo y tecnología. Para las empresas, esto se traduce en un sonido constante de sus cajas registradoras, mientras que para los consumidores representa un alto riesgo de caer en el endeudamiento. Así lo advierte un reciente estudio publicado por la firma Crowe Co, que no solo considera que existe un alto riesgo de gastarse más de lo que se gana durante las semanas que dure el mundial, sino que resalta el agravante de acudir a la deuda en el actual contexto, marcado por altas tasas de interés y usura.
“De acuerdo con el Banco de la República, los hogares colombianos ya destinan cerca de 30 de cada 100 pesos de sus ingresos al pago de deudas —una carga que no para de crecer desde 2025. En plata blanca: endeudarse para celebrar el Mundial puede salir más caro justo cuando miles de trabajadores reciben la prima de mitad de año y sienten que tienen margen extra para gastar”, explica Óscar Villarruel, consultor de la firma Crowe Co y autor del análisis.
El punto detrás de la advertencia
El profesional señala que el objetivo no es impedir que las personas festejen, sino que eviten que la fiesta del fútbol se convierta en una larga lista de gastos hormiga que nunca entraron en el presupuesto. “Un televisor financiado, reuniones familiares, varios domicilios y compras impulsivas pueden parecer manejables por separado, pero juntos golpean el bolsillo de julio y agosto”, indica.
Los mayores riesgos de la temporada
El análisis de Crowe Co subraya que los comercios son conscientes del enorme potencial del mundial para mover el consumo, especialmente en los días en que juega la selección colombiana. Cifras de Fenalco estiman que las ventas de televisores, alimentos y bebidas pueden incrementar entre un 30 y 50 %. El Espectador también consultó a sectores como el de organización de eventos y gastrobares, quienes calculan que sus ventas pueden subir hasta en un 35 %.
“Nuestro análisis financiero, basado en reportes de la DIAN y cifras de Analdex, evidencia que las importaciones de televisores crecieron 44,9 % en enero frente al mismo mes de 2025. A eso se suma que las ventas de equipos de sonido y video aumentaron 41,8 % en el primer trimestre, de acuerdo con cifras del DANE”, añade Crowe Co.
Recomendaciones para evitar el sobreendeudamiento
La recomendación principal es hacer bien las cuentas antes de financiar cualquier compra con tarjeta. Por ejemplo, una transacción de 2 millones de pesos colombianos, diferida a 24 meses, puede terminar costando cerca de 2,57 millones de pesos con la tasa actual (527.000 pesos adicionales solo en intereses). A ese televisor nuevo se suman los “gastos hormiga mundialistas” como domicilios, pasabocas, bebidas y transporte.
“Una reunión en casa puede parecer un gasto menor, pero si se repite en varias ocasiones (considerando que los primeros partidos de la selección son el 17, 23 y 27 de junio), puede llegar a pesar tanto como una cuota más de la tarjeta, en un mercado donde más de 8,5 millones de colombianos tienen al menos una tarjeta activa, según la Superfinanciera”, advierte el análisis.
Apuestas en línea: otra bandera roja
Coljuegos ha reportado que, en lo que va del año, los operadores autorizados han transferido 253.224 millones de pesos por derechos de explotación. El Banco de la República advirtió que el endeudamiento con aplicaciones y fintechs no reguladas —que suelen cobrar más— no ha dejado de crecer. Ante este auge, Crowe Co advierte que se corre el riesgo de que las personas gasten el dinero del arriendo, el mercado o los servicios en este tipo de actividades.
“Si el gasto en entretenimiento compite con obligaciones básicas, la señal no es buscar otra tarjeta de crédito ni diferir más: es detenerse”, señala Villarruel.
Consejos para un consumo responsable
La principal recomendación para esta temporada mundialista es poner un tope al gasto. Siempre pagar de contado y, si se usa la tarjeta, elegir el plazo más corto para que los intereses no terminen erosionando la capacidad adquisitiva. También se considera una buena práctica revisar si una promoción realmente no tiene intereses, seguros, cargos escondidos o cuotas de manejo; y separar la prima entre obligaciones, ahorro y una porción definida para celebración.
Además, conviene comprar después de la fecha de corte de la tarjeta, porque eso puede dar más días para pagar sin generar intereses, siempre que se cubra el total en la siguiente fecha de pago. Y, si ya hay deudas activas, la mejor decisión puede ser ver el partido con lo que se tiene, no con lo que se debe.



