En una ciudad que se ha consolidado como uno de los principales destinos gastronómicos de América Latina, Fiero ha logrado destacar gracias a una propuesta que rinde homenaje a la tradición de la parrilla uruguaya. Ubicado en la Zona G de Bogotá, el restaurante ha construido una identidad alrededor del fuego, la calidad de los ingredientes y una cuidadosa selección de cortes premium que convierten cada plato en una experiencia para sus visitantes.
Entradas que anticipan el sabor rioplatense
Desde su carta de entradas se percibe la influencia de la cultura parrillera del Río de la Plata. Preparaciones como el chorizo criollo, las mollejas de ternera, los chinchulines y la provoleta parrillada ofrecen una introducción a los sabores que han hecho famosa a la gastronomía uruguaya y argentina. A estas opciones se suma el carpaccio de res, una alternativa más ligera que complementa la propuesta.
Cortes de carne de clase mundial
Sin embargo, el verdadero protagonismo recae sobre las carnes. Fiero reúne cortes de distintos orígenes para ofrecer una experiencia diversa y de alta calidad. Entre las opciones uruguayas destacan el ojo de bife, el bife de chorizo y la entraña de novillo selección, reconocidos por su jugosidad y sabor. La carta también incorpora cortes argentinos como la picanha y la colita de cuadril, además de piezas estadounidenses de gran formato como el Tomahawk Prime Black Angus y el T-Bone, ideales para compartir.
Alternativas nacionales y acompañamientos
La oferta se completa con alternativas nacionales como el lomo Angus, el matambrito de cerdo y el pernil de pollo deshuesado. La experiencia se complementa con vegetales a la parrilla, ensaladas frescas y acompañamientos que aportan equilibrio al menú. Espárragos, palmitos del Putumayo, piña a la brasa y tomates asados son algunas de las opciones que muestran cómo el fuego también puede realzar ingredientes distintos a la carne.
Maridaje y postres
La propuesta gastronómica se acompaña de una selección de vinos y cocteles pensada para realzar los sabores de cada plato. Para finalizar, los postres mantienen el nivel de la experiencia con opciones como el alfajor con dulce de leche, la milhoja de frutos rojos y el strudel.
Bife de chorizo, el arte de la parrilla en su máxima expresión
Servido en el punto exacto, el bife de chorizo llega a la mesa con una corteza que conserva el aroma de las brasas y el carácter del fuego. Al corte revela un interior jugoso, donde se deja ver el equilibrio perfecto entre terneza y sabor.
Cheesecake de frutos rojos, un final dulce y sofisticado
El cheesecake de frutos rojos es un cierre elegante y equilibrado para la experiencia gastronómica. Su textura cremosa y delicada contrasta con la intensidad de una confitura elaborada con arándanos y frutos rojos.



