Berlín, 10 jun (EFE).- La Agencia Espacial Europea (ESA) ha adjudicado a la empresa conjunta franco-italiana Thales Alenia Space el contrato para el desarrollo y la construcción de dos satélites Copernicus Sentinel-1 de nueva generación, que garantizarán la continuidad a largo plazo de las capacidades europeas de observación de la Tierra por radar con un rendimiento mejorado.
Según el contrato, firmado este miércoles en el marco del Salón Aeronáutico ILA de Berlín, Thales Alenia Space en Italia liderará el desarrollo de los dos satélites idénticos, mientras que Airbus Defence and Space en Alemania se encargará de los radares de apertura sintética en banda C, instrumentos principales de estos dispositivos.
Hito en el desarrollo de la misión
"La adjudicación del contrato de hoy, que abarca la primera fase de la misión global, supone un hito importante en el desarrollo de Sentinel-1 Next Generation", declaró la directora de Programas de Observación de la Tierra de ESA, Simonetta Cheli, en un comunicado.
Precisó que "durante más de doce años, la misión Sentinel-1 de primera generación ha proporcionado datos de radar esenciales para los servicios de Copernicus", el programa de observaciones de la Tierra de la Unión Europea, "apoyando aplicaciones que van desde la respuesta ante desastres y la vigilancia del hielo marino hasta la detección de la deformación del terreno y la deforestación".
Afirmó que "sus capacidades únicas de obtención de imágenes en cualquier condición meteorológica, tanto de día como de noche, la han convertido en una herramienta indispensable para científicos, responsables políticos y equipos de respuesta a emergencias de todo el mundo".
"Mientras los actuales satélites Sentinel-1 siguen prestando servicio a los usuarios desde la órbita, nos entusiasma ver cómo toma forma la misión de próxima generación", dijo al destacar la confianza depositada en Thales Alenia Space para desarrollar "esta nueva e importante capacidad".
Avances tecnológicos significativos
Por su parte, el director general de Thales Alenia Space, Hervé Derrey, subrayó que la misión Sentinel-1 Next Generation "servirá como un nuevo pilar para Copernicus, el programa de vigilancia medioambiental más sofisticado jamás creado".
Especificó que no solo garantiza el suministro futuro de imágenes de radar de alta calidad, sino que también supone un avance sustancial en cuanto a rendimiento. Al igual que sus predecesores, estará equipado con tecnología de radar de apertura sintética, pero en una configuración avanzada, indicó.
Así, en comparación con la primera generación, los nuevos satélites ofrecerán una cobertura significativamente mayor y una resolución geométrica cuatro veces superior al alcanzar los 5 metros por 5 metros frente a los 5 metros por veinte metros actuales.
La cobertura se ampliará también a las regiones polares, lo que mejorará las capacidades de seguimiento en algunos de los entornos más sensibles y que experimentan cambios más rápidos de la Tierra.



