El incendio forestal declarado este domingo en el término de Moura, en la región portuguesa del Alentejo (sur), quedó dominado al final de la jornada tras arrasar unas 700 hectáreas de terreno agrícola y de matorral, según informaron las autoridades portuguesas y medios locales.
El fuego se inició en la zona de Monte da Negrita, en la freguesía de Santo Aleixo da Restauração, en el distrito de Beja, y movilizó a más de 140 efectivos, decenas de vehículos y varios medios aéreos, de acuerdo con datos de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil.
Evaluación de daños
Según una evaluación provisional divulgada por el Servicio Municipal de Protección Civil de Moura, las llamas consumieron alrededor de 700 hectáreas de pastos, olivares y monte bajo. Las labores de extinción se vieron dificultadas por las condiciones climáticas adversas, aunque la rápida respuesta permitió controlar el avance del fuego.
Colaboración internacional
En las tareas de extinción colaboraron con los equipos portugueses dos grupos de bomberos forestales españoles con dos autobombas desplazados desde Andalucía (sur) en virtud del convenio de colaboración para incendios forestales entre territorios fronterizos. Esta cooperación resultó fundamental para dominar las llamas en un tiempo récord.
Las autoridades mantuvieron durante la noche efectivos sobre el terreno para realizar labores de vigilancia y control de las brasas y evitar posibles reactivaciones del incendio. La Protección Civil recomendó a la población mantener la precaución ante posibles cambios en la dirección del viento.
Este incendio se suma a una serie de siniestros que afectan al sur de Europa durante la temporada estival, donde las altas temperaturas y la sequía incrementan el riesgo de incendios forestales. Las autoridades locales han iniciado una investigación para determinar las causas del fuego.



