Bruselas, 11 jun (EFE).- La economía de la eurozona experimentará una ralentización significativa en 2026, con un crecimiento previsto del 0,8 %, según el último informe de previsiones económicas publicado este jueves por el Banco Central Europeo (BCE). Esta desaceleración responde al notable impacto del incremento de los precios energéticos derivado del conflicto bélico en Oriente Medio.
Revisión a la baja del crecimiento
El nuevo pronóstico del PIB para la eurozona es una décima inferior al cálculo realizado por el organismo internacional en enero pasado. Además, se sitúa seis décimas por debajo del crecimiento registrado en 2025, año que cerró con una expansión del 1,4 %. Esta diferencia refleja los efectos negativos de unos costos energéticos más elevados, que contrarrestan el impacto positivo de una actividad económica más robusta al inicio del año y de unos aranceles estadounidenses más bajos sobre las exportaciones de la región.
Impacto en consumo e inversión
El BCE advierte que los altos precios de la energía restringirán el consumo y la inversión, con un efecto amplificado en la eurozona en comparación con otras economías avanzadas, debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas. Asimismo, estas proyecciones incorporan condiciones monetarias más restrictivas en un contexto de inflación creciente.
Contexto económico previo al conflicto
El informe destaca que la zona euro cerró 2025 con una actividad económica mejor de lo esperado en varias de sus grandes economías, respaldada por el optimismo de hogares y empresas y un mercado laboral sólido. Sin embargo, la situación se deterioró con el inicio de las hostilidades en Oriente Medio en marzo de 2026. Indicadores como el PMI de servicios cayeron drásticamente, y la confianza del consumidor, medida por la Comisión Europea, registró en marzo su mayor retroceso desde el estallido de la guerra en Ucrania en 2022.
Sector manufacturero bajo presión
Por otro lado, el PMI del sector manufacturero se mantuvo firme en territorio expansivo durante abril y mayo, aunque con componentes relacionados con presiones inflacionarias y tiempos de entrega que se han deteriorado, lo que añade incertidumbre al panorama económico.
Perspectivas de recuperación para 2027 y 2028
De cara al futuro, el BCE anticipa un repunte del crecimiento económico de la eurozona al 1,3 % tanto en 2027 como en 2028. Esta mejora estará impulsada por la demanda doméstica, apoyada en una tendencia descendente de los precios energéticos. Además, la actividad económica se verá favorecida por un mayor apoyo fiscal e inversiones, especialmente desde Alemania, acompañadas de una relajación de la política monetaria, la recuperación de las rentas y una mayor confianza.
Contribución del sector exterior
El sector exterior también tendrá un impacto más positivo gracias a una mayor actividad en el comercio global y los primeros beneficios derivados de los recientes acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea con socios internacionales, entre los que el Banco Mundial destaca a India.
EFE



