Sura Investments ha delineado seis perspectivas clave para la economía global de cara al año 2026. Según César Cuervo, director de inversiones (CIO) de la compañía, el escenario global se caracteriza por un crecimiento económico sostenido, una inflación elevada y una creciente inclusión de activos alternativos. Cuervo enfatizó que, a pesar de los significativos cambios geopolíticos y los pronósticos adversos, factores como la inteligencia artificial y la transición energética han consolidado el crecimiento económico. Las realidades geopolíticas, cada vez más volátiles, se han convertido en parte del paisaje cotidiano, y la incertidumbre ya no es el factor determinante principal.
Crecimiento económico y utilidades corporativas
El crecimiento económico global será positivo, impulsado en parte por la menor dependencia de los hidrocarburos, gracias a las medidas adoptadas para la transición energética. Además, las utilidades corporativas de las principales compañías del planeta se han mantenido sólidas, lo que refuerza la estabilidad económica.
Inflación y activos alternativos
Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio, las tensiones geopolíticas internacionales y las posibles interrupciones en las cadenas logísticas presionarán la inflación a nivel global. En este contexto, la inclusión de activos alternativos y la preferencia por activos de riesgo se perfilan como las opciones más atractivas para la región.
Reserva Federal y tasas de interés
La Reserva Federal enfrenta presiones tras la salida de Jerome Powell y las controversias con Donald Trump, quien cuestionó la decisión de no subir las tasas de interés. No obstante, los niveles actuales de las tasas, en rangos atractivos, generan efectos positivos para las rentas en el mercado estadounidense.
Riesgos para Colombia: crisis fiscal y posible apagón
Cuervo también fue consultado sobre la posibilidad de que la crisis fiscal se agrave debido al fenómeno de El Niño. Según el CIO, un posible apagón energético representa un riesgo muy material y es una de las principales preocupaciones para los activos colombianos, junto con el desenlace de la coyuntura política. Destacó que las dos mayores inquietudes son, a nivel estructural, el frente fiscal, y a nivel coyuntural, el potencial desabastecimiento energético en Colombia, agravado por un fenómeno de El Niño más severo.



