Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha autorizado que la Administración del presidente Donald Trump continúe aplicando el gravamen global del 10% impuesto en febrero, luego de que el Tribunal Supremo invalidara gran parte de su esquema arancelario anterior. Esta decisión otorga una victoria temporal al Gobierno, permitiendo el cobro de las tasas mientras se desarrolla el litigio contra estos aranceles.
Detalles de la decisión judicial
El tribunal federal falló a favor del Ejecutivo, permitiendo que se sigan cobrando los aranceles amparados en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Estos gravámenes tienen una fecha de expiración prevista para finales de julio, a menos que el Congreso decida extenderlos. La medida se mantiene vigente mientras avanza el proceso legal iniciado por pequeñas empresas que impugnaron los aranceles.
Antecedentes del caso
En mayo, un panel del Tribunal de Comercio Internacional en Nueva York falló 2-1 a favor de una demanda presentada por pequeñas empresas, declarando que los nuevos aranceles eran “inválidos” y “no autorizados por la ley”. El tribunal consideró que Trump se había excedido en la autoridad arancelaria delegada por el Congreso. La Sección 122, que no se había utilizado antes para justificar impuestos a la importación, otorga al presidente la capacidad de imponer aranceles globales de hasta el 15% durante un máximo de 150 días, tras lo cual se requiere la aprobación legislativa para prorrogar el plazo.
Presión de Trump y fallo del Supremo
Después del revés del Tribunal Supremo, Trump amenazó en febrero con elevar el nuevo gravamen al 15% para los socios comerciales de Estados Unidos, aunque hasta ahora no lo ha implementado. El Tribunal Supremo dictaminó que el mandatario no tenía autoridad para aplicar aranceles bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977, base de gran parte de la política arancelaria de Trump desde su regreso al poder en enero de 2025.
Reembolsos y otros aranceles
En abril, el Gobierno de Estados Unidos inició el proceso para reembolsar unos 166.000 millones de dólares cobrados ilegalmente a través de los aranceles anulados por el alto tribunal. El dictamen del Supremo afecta a los gravámenes denominados “recíprocos”, impuestos por Trump para “reducir el déficit comercial” de EE.UU. con sus socios, así como a los aranceles adicionales del 25% a México y Canadá, destinados a presionar a estos países para frenar el flujo de fentanilo.



