Washington, 2 jun (EFE).- La Administración del presidente Donald Trump ha decidido abandonar los esfuerzos para establecer un fondo de 1.800 millones de dólares destinado a apoyar a sus aliados que enfrentan acusaciones por diversos delitos cometidos durante el Gobierno de Joe Biden (2021-2025). Así lo anunció este martes el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, durante su comparecencia ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes.
Fondo cancelado por reveses judiciales y descontento republicano
Blanche afirmó que el Gobierno "no seguirá adelante" con la implementación del fondo, después de que este enfrentara múltiples obstáculos legales y generara malestar entre las filas del Partido Republicano. El fondo, que había sido propuesto como una herramienta para proteger a los colaboradores de Trump de lo que la Administración considera una persecución política, encontró resistencia tanto en los tribunales como en el Congreso.
Contexto político y reacciones
La decisión se produce en un momento de alta tensión política en Estados Unidos, donde los procesos judiciales contra figuras cercanas a Trump han sido un tema recurrente. Críticos del fondo argumentaban que representaba un uso indebido de recursos públicos y un intento de obstruir la justicia. Por su parte, los defensores sostenían que era necesario para contrarrestar lo que consideran una cacería de brujas por parte de la administración anterior.
El anuncio de Blanche marca un giro significativo en la estrategia legal de la Casa Blanca, que ahora buscará otras vías para apoyar a sus aliados sin recurrir a un fondo especial. Se espera que esta medida alivie las tensiones dentro del Partido Republicano, aunque algunos sectores aún exigen una mayor protección para los acusados.



