Los datos revelan un notable incremento de jóvenes católicos en España, una tendencia que responde a múltiples factores como la experiencia de la pandemia, la ausencia de prejuicios hacia la Iglesia en comparación con generaciones anteriores, la normalización de la espiritualidad y las nuevas corrientes de 'catolicismo cool'.
Datos que respaldan el crecimiento
Estudios recientes, como 'Jóvenes Españoles 2026' de la Fundación SM, indican que el porcentaje de jóvenes que se identifican como católicos, practicantes o no, ha pasado del 31,6% en 2020 al 45% en 2025. Asimismo, un análisis de la Fundación de las Cajas de Ahorro basado en datos del Centro de Investigaciones Sociológicas muestra un aumento de católicos en la franja de edad de 18 a 24 años: entre los hombres, del 33% en 2020 al 41% en 2025.
Factores cualitativos
Expertos consultados por EFE señalan que este acercamiento no solo es cuantitativo, sino también cualitativo. El contexto cultural actual, que exhibe abiertamente la espiritualidad y la fe católica en obras como el disco 'Lux' de Rosalía o la película 'Los domingos', sobre la vocación religiosa de una adolescente, junto con la aparición de 'influencers' católicos en redes sociales, son algunos de los motivos que explican este fenómeno.
Impacto de la pandemia
El sociólogo Fernando Vidal, de la Universidad Pontificia de Comillas, afirma que "la pandemia fue una inflexión global. Nos paró la vida y nos hizo preguntarnos a dónde íbamos". Considera que esta vivencia es uno de los factores del "asombroso" aumento de católicos entre las nuevas generaciones a partir de 2020. También percibe un cambio en la "estima" hacia la Iglesia católica entre los jóvenes, en buena parte gracias al anterior papado de Francisco, y una mayor apertura a la espiritualidad.
Sociedad postsecular
Rafael Ruiz, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, comparte esta visión y añade que vivimos en una sociedad "postsecular", donde el discurso religioso se ha normalizado y los jóvenes ya no tienen los prejuicios de otras generaciones sobre la fe católica. "A los jóvenes, por el hecho de estar tan secularizados, les vuelve a interesar la religión", constata.
'Catolicismo cool'
Ruiz también menciona un "catolicismo cool", una tendencia que engloba varias corrientes y supone un cambio "más en la forma que en el contenido", destacando la apelación a lo "emocional" y al ocio, con un lenguaje y una estética más juveniles. Entre los ejemplos cita la Fiesta de la Resurrección organizada por la Asociación Católica de Propagandistas, los retiros de Effetá y Hakuna, una asociación impulsada por un sacerdote que perteneció al Opus Dei y nacida en torno a la Jornada Mundial de la Juventud de 2013 en Río de Janeiro.
Testimonios de jóvenes
Adria, Gonzalo y Albert, de entre 26 y 28 años, pertenecen a Hakuna, movimiento que definen como una "familia eucarística". Las 'horas santas' y la música, con canciones del grupo del mismo nombre, tienen un papel destacado en su vivencia de fe. A través de Hakuna, Albert tuvo su "conversión al catolicismo".
Lucía, de 23 años, procedente de una familia mayoritariamente atea, empezó a ir a misa en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Madrid) para acompañar a la abuela de unos primos. "Fue un autodescubrimiento de una parte mía que estaba dormida", reconoce. El 27 de junio recibirá el bautismo, la primera comunión y la confirmación en una misma ceremonia.
Perspectiva eclesial
El sacerdote Josué, responsable de la pastoral juvenil de la misma parroquia, notó un mayor interés por el catolicismo a partir de la pandemia: "Cada vez más, veo a jóvenes con una fe incipiente y con menos fe heredada". Otro ejemplo es la parroquia de Santa Eugenia, en Villa de Vallecas (Madrid). Álvaro, de 18 años, asegura que vivir la fe en comunidad lo ha "salvado" en momentos duros. El vicario parroquial, Pedro, señala: "Los jóvenes siempre han tenido preguntas, siempre han buscado respuestas. Y, ya que han visto que no se las da el mundo, están volviendo la mirada a Dios, a la Iglesia".
También en el monasterio de Suesa (Cantabria), donde viven monjas contemplativas trinitarias, perciben una mayor búsqueda espiritual por parte de los jóvenes. Organizan pascuas, retiros y un programa de voluntariado en su hospedería dirigido a personas de 21 a 30 años.



