Luxemburgo, 11 jun (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió este jueves a la Unión Europea (UE) sobre las consecuencias negativas de "relajar" las normas sobre fusiones para fomentar la creación de los denominados "campeones europeos", al tiempo que criticó la ley con la que el bloque estudia priorizar la producción industrial doméstica.
Advertencia sobre fusiones y competencia
El organismo internacional lanza estos dos mensajes en el informe sobre la economía de la eurozona que la directora gerente de la institución, Kristalina Georgieva, presentó hoy a los ministros de Economía y Finanzas de la moneda común (Eurogrupo) en su reunión en Luxemburgo.
"Relajar las reglas sobre fusiones para crear 'campeones europeos' corre el riesgo de consolidar el poder de mercado y perjudicar a la innovación, especialmente en mercados nacionales todavía fragmentados", recoge el texto.
Nuevas directrices para concentraciones
Por ello, el FMI defiende que las nuevas directrices para evaluar propuestas de concentraciones -que la Comisión Europea quiere adoptar antes de que acabe el año tras publicar recientemente un borrador que está ahora en fase de consulta- deben conjugar los beneficios de una "mayor innovación e inversión" derivada de un mayor tamaño empresarial con los costes de una "mayor concentración y menos competencia en el mercado".
El informe del organismo apunta que una aplicación "firme" de las leyes de competencia es un complemento "decisivo" de los "esfuerzos para impulsar el dinamismo y el crecimiento transfronterizo" de las compañías europeas.
Obstáculos en el mercado único
En la misma línea, subraya que los obstáculos para el crecimiento empresarial en Europa no se deben a la aplicación de estas normas, sino a las "fricciones" que todavía existen en el mercado único, por lo que llama a "profundizarlo", por ejemplo, reduciendo la "fragmentación legislativa".
Crítica a la Ley de Aceleración Industrial
Abordar las "vulnerabilidades" en las cadenas de suministro globales es otro de los deberes que el FMI pone al bloque comunitario, aunque señala que "las políticas para construir resiliencia" deberían "centrarse en fallos de mercado claramente identificados, confiar en los instrumentos menos distorsionadores y minimizar los efectos secundarios".
En este contexto, el organismo critica la Ley de Aceleración Industrial propuesta por la Comisión Europea, que incorpora el llamado "Made in Europe" al exigir un mínimo de fabricación europea cuando se concedan fondos públicos a sectores estratégicos, con el fin de impulsar la reindustrialización del continente y permitir que compita con China o Estados Unidos.
"Los requisitos de contenido local en licitaciones y programas de apoyo, así como las condiciones para la inversión extranjera directa ligadas a la creación de valor local podrían distorsionar las decisiones de suministro y de inversión", advierte el FMI.
Recomendaciones para la resiliencia económica
El organismo que dirige la búlgara Georgieva hace estos comentarios dentro de un capítulo dedicado a la resiliencia económica y el crecimiento a medio plazo, en el que también aboga, entre otras cosas, por avanzar en la integración de los mercados financieros del continente y por adoptar una estrategia energética "amplia" y "coherente" para reducir la dependencia en los combustibles fósiles.
En este sentido, advierte de que pasar a un mix energético dominado por las fuentes renovables "requiere unas políticas estables y creíbles para guiar la inversión", y añade que "debilitar" el sistema europeo de comercio de emisiones que la UE está revisando estos meses "diluiría las señales de precio del carbón y entorpecería" la transición verde.



