Madrid, 3 jun (EFE).- El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha el proceso para declarar Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el hangar diseñado por el ingeniero Eduardo Torroja en el aeropuerto de Barajas. Este edificio es considerado un "ejemplo excepcional" del patrimonio industrial español de la primera mitad del siglo XX.
Máxima protección patrimonial
Según ha informado el Ministerio, esta actuación implica la aplicación de la máxima figura de protección contemplada en la Ley de Patrimonio Histórico Español. El Boletín Oficial del Estado ha publicado este miércoles la incoación del expediente, que conlleva la aplicación de la máxima figura de protección prevista en la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico.
Una obra clave de la ingeniería del siglo XX
El hangar diseñado por Eduardo Torroja (1899-1961) es una obra fundamental de la ingeniería del siglo XX. Forma parte de la planificación global de la zona industrial del aeropuerto y fue concebido para satisfacer la necesidad de una instalación aeronáutica de gran capacidad. El proyecto toma como referencia el modelo previo desarrollado por Torroja en el Aeropuerto de Torrejón, cuya solución estructural fue premiada en el concurso del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).
Tres hangares emblemáticos
Entre 1942 y 1949, el ingeniero diseñó y construyó en Madrid tres hangares de grandes cubiertas metálicas: Torrejón, Barajas y Cuatro Vientos. Todos ellos fueron adjudicados mediante Concursos Nacionales por el Ministerio del Aire. Desde el punto de vista arquitectónico y constructivo, el hangar se configura como una única nave rectangular destinada a cubrir una amplia superficie de uso aeronáutico.
Diseño funcional e innovador
El diseño responde a criterios de funcionalidad y racionalidad constructiva, con exigencias técnicas precisas. La estructura fue concebida para resistir su propio peso, las cargas de nieve y la acción del viento. El proceso constructivo fue innovador para su época, ya que la estructura metálica se ensambló completamente en el suelo y después se elevó con un sistema de gatos.
Rehabilitación y estado actual
Las ampliaciones realizadas en la década de 1960 transformaron la configuración original del hangar, al ocultar la estructura de la cubierta. Sin embargo, una intervención de rehabilitación a comienzos del siglo XXI permitió recuperar los valores esenciales del edificio y restituir la visibilidad de la techumbre, respetando el diseño original. En la actualidad, el hangar se encuentra en buen estado de conservación.



