El papa León XIV transformó Madrid en una iglesia al aire libre este domingo. Más de 1,2 millones de fieles se congregaron en la plaza de Cibeles, en el corazón de la capital española, para asistir a la misa ofrecida por el sumo pontífice. La ceremonia estuvo marcada por un sol abrasador y un despliegue de seguridad milimétrico que incluyó francotiradores en los tejados del Ayuntamiento.
“Ver a tanta gente, tanta gente joven, íbamos cantando, contestábamos las oraciones, fue un momento especial”, le dijo a la AFP Lourdes Madrigal, una mujer vasca de 47 años, quien viajó en autobús desde Bilbao con otras 50 personas para asistir a la misa. “He podido comulgar”, agregó Madrigal con júbilo. La emoción fue enorme, ya que se trata del primer viaje del papa a un país de la Unión Europea fuera de Italia.
Una marea humana desborda Cibeles
La marea humana desbordó el perímetro del emblemático punto de encuentro madrileño, atrayendo a delegaciones, familias y jóvenes de todas las comunidades autónomas españolas e internacionales. Más de 30.000 claveles blancos y amarillos, los colores del Vaticano, adornaron el recorrido del papamóvil. Miles de voluntarios provistos de paraguas blancos guiaron a los sacerdotes entre la multitud para repartir la hostia consagrada y protegerlos del sol. Aunque la jornada transcurrió sin incidentes de orden público, los servicios de emergencia debieron atender numerosos desmayos debido a las altas temperaturas, a pesar del reparto masivo de botellas de agua.
A la liturgia, que culminó con la procesión del Corpus Christi, asistieron los reyes Felipe VI y Letizia, además de autoridades locales que entregaron al papa las llaves de la capital. “Estoy feliz de que rece por nosotros los migrantes y por nuestra seguridad”, comentó Andrea Margarita, una peruana de 72 años que llegó a España hace seis meses y siguió la misa en silla de ruedas junto a su familia.
El papa rechaza la polarización
Fiel a la línea de su pontificado, León XIV aprovechó la homilía en el bastión histórico del catolicismo europeo, donde la práctica religiosa ha decaído en las últimas décadas, para sacudir las agendas políticas. El papa instó a las democracias occidentales a “dejar de dividir a los electorados” y exigió un respeto absoluto para “cada ser humano”. El foco de su homilía estuvo alineado con las actividades que abrieron su agenda el sábado, cuando sostuvo encuentros privados con personas sin hogar y colectivos de migrantes.
“Dios se identifica con los pobres, los oprimidos, los que están solos y desamparados”, clamó el pontífice, quien además firmó el libro de honor de Madrid expresando su deseo de que la ciudad “siga siendo acogedora e inclusiva”.
Agenda del papa en España
En la tarde de este domingo, el papa tendrá un encuentro privado con miembros de su orden religiosa (los Agustinos) y una reunión con destacadas figuras de la cultura, el deporte y el entretenimiento en un recinto de conciertos de la capital. El lunes, el papa se reunirá con algunas de las víctimas de abusos en el seno de la Iglesia católica, lo que ha generado un pequeño roce con algunas asociaciones de personas afectadas que dicen no haber sido convocadas al encuentro.
“No haber sido invitados es un golpe (...) Creo que nos merecemos el protagonismo. Llevamos muchos años como asociaciones al frente” de las denuncias contra la pederastia en la Iglesia, indicó este domingo a la AFP Juan Cuatrecasas, portavoz de la asociación Infancia Robada. “Lo que intentan es que sea una reunión controlada estrictamente por la jerarquía católica para que no dé mala imagen y no afecte a la figura del papa y al mensaje que quieren transmitir”, dijo de su lado a la Radio4 Miguel Hurtado, que denunció haber sido abusado por un sacerdote a sus 16 años en la Abadía de Montserrat, en Barcelona.
Gira de una semana por España
La gira de una semana por territorio español continuará en Barcelona y tendrá su punto crítico en las islas Canarias. En el archipiélago, el pontífice tiene previsto reunirse con supervivientes de la ruta migratoria organizada desde África occidental, consolidando el perfil de un viaje que busca poner rostro humano a las crisis humanitarias de las fronteras europeas.
Con información de AFP.



