Madrid, 6 jun (EFE).- El primer día de la visita del papa León XIV a España estuvo marcado por un discurso de fuerte carga política en el Palacio Real, donde condenó la polarización y agradeció el compromiso del país con la paz. Además, el pontífice brindó su apoyo a los migrantes y a los jóvenes, a quienes instó a ser "la chispa de una humanidad nueva".
El avión papal aterrizó en el aeropuerto de Madrid en la mañana del sábado, dando inicio al primer viaje de León XIV a un país de la Unión Europea (UE), el cuarto internacional de su papado, bajo el lema 'Alzad la mirada'. La visita se extenderá hasta el 12 de junio.
Recepción en el Palacio Real
Tras ser recibido por los reyes de España y otras autoridades en el aeropuerto, la comitiva papal se trasladó al Palacio Real. Allí tuvo lugar la ceremonia de bienvenida, en la que el pontífice pronunció un primer discurso cargado de referencias políticas nacionales e internacionales.
"Vengo ante ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación", expresó el papa, quien conoce bien España, país que visitó en más de medio centenar de ocasiones antes de su pontificado.
"Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir", añadió. Al recordar que la historia de España "no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad", León XIV instó a "huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos".
Agradecimiento a España y la UE
Para concluir su discurso, el papa agradeció a España "su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos". Asimismo, animó al país a "cultivar también en su interior el diálogo y la amistad social".
Ante los reyes, las principales autoridades del país y el cuerpo diplomático, alentó a las autoridades españolas "a impulsar el proceso de unión europea, no en oposición a otras potencias, sino como un don para toda la familia humana".
Encuentro con migrantes
Después de la ceremonia oficial de bienvenida, el papa inició su visita a Madrid en el CEDIA 24 Horas de Cáritas para personas sin hogar en Lucero, un barrio popular con una importante población migrante. En este centro, que brinda asistencia a personas sin hogar y en situación de exclusión social, León XIV escuchó a Niurka, de 33 años, abogada cubana que llegó a España y se presentó ante el papa con dos bebés gemelos en brazos.
"Hace poco más de un año llegué a Madrid sola, embarazada de mis hijos, sin saber cómo iba a salir adelante. Tenía mucho miedo. Pero la Iglesia me acogió. Aquí nacieron Ares y Atenea. Aquí recibieron el bautismo. Hoy miro a mis hijos y sé que podemos tener un futuro", relató la mujer, quien entregó al papa un lazo con los nombres de sus pequeños.
El pontífice también escuchó el testimonio de Khadry, un senegalés que llegó a España en 2020, en plena pandemia. "Santo Padre, gracias por estar aquí y por acercarse a las personas migrantes", dijo Khadry. "Encontré personas que me acogieron sin preguntarme nada, que me miraron con respeto y me hicieron sentir que mi vida importaba. Poco a poco empecé a confiar, a levantarme, a creer que podía salir adelante. Hoy tengo trabajo y he podido empezar una nueva etapa", contó.
Vigilia con jóvenes
Durante la vigilia multitudinaria con jóvenes en la Plaza de Lima de Madrid, el papa les dijo: "La misión que os confío es precisamente ésta: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables". Les invitó a buscar la verdad que permanece frente a las "mentiras" que se encuentran en las redes y a "dar una nueva dirección a la sociedad".
El papa llegó en papamóvil a la Plaza de Lima tras darse un baño de masas entre la multitud que llenaba la zona adyacente al estadio Santiago Bernabéu. Subió al palco preparado para el acto, donde se sentó rodeado de varios jóvenes, entre ellos una peruana, quienes le hicieron preguntas sobre diversos temas.
Abusos en la Iglesia
Los periodistas a bordo del avión hacia España preguntaron al papa sobre la situación de los abusos por parte de la Iglesia española. "Subrayo el hecho de que yo personalmente he trabajado siempre para instituir comisiones, para hacer normas y lo seguiré haciendo, también toda la Iglesia, porque es una llaga todavía abierta", explicó el pontífice.
Confirmó que en España se reunirá con víctimas de esos abusos, pero "que no puede reunirse con todas las que se lo piden", sin dar detalles. Asociaciones de víctimas y supervivientes de abusos sexuales en el seno de la Iglesia denunciaron su exclusión en la visita del papa y prevén manifestarse el lunes ante la Nunciatura, donde se aloja León XIV durante su estancia en Madrid.



