París, 7 jun (EFE).- Una marcha blanca se llevará a cabo este domingo en Fleurance, localidad del suroeste de Francia, en memoria de Lyhanna, una niña de 11 años cuya muerte ha causado una fuerte conmoción en el país y ha reabierto el debate sobre presuntas disfunciones en la cadena judicial en el tratamiento de denuncias por violencia sexual contra menores.
Movilización y homenaje
Los padres de la menor han confirmado su asistencia a la movilización, programada para las 15:00 horas locales, y han solicitado que los alcaldes de la zona, quienes los acompañaron desde el inicio de la búsqueda de su hija tras su desaparición el 29 de mayo a la salida del colegio, estén junto a ellos en el homenaje. Se espera la participación de unas 5,000 personas en este municipio del Gers, que cuenta con aproximadamente 6,000 habitantes.
Hallazgo del cuerpo
El cuerpo de la pequeña fue localizado el pasado jueves 4 de junio e identificado un día después mediante pruebas de ADN. Fue encontrado en un silo de grano de una explotación agrícola abandonada cerca de Puycasquier, a unos 15 kilómetros del lugar de la desaparición, donde el sospechoso trabajó en el pasado. La conmoción en la comunidad sigue siendo profunda tras este hallazgo.
Sospechoso y denuncias previas
El principal sospechoso, Jérôme Barella, de 41 años, es el padre de una amiga de la víctima y acumula al menos cinco denuncias por agresiones sexuales contra menores, algunas archivadas y otras aún en curso. Según los investigadores, la menor habría subido a su vehículo tras salir del colegio el 29 de mayo. Barella fue detenido pocas horas después de la desaparición, tras identificarse múltiples contradicciones en su declaración. Actualmente está bajo investigación por secuestro y privación de libertad, y permanece en prisión preventiva.
Reacciones del gobierno
El presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció el viernes que el caso ha revelado "fallos" en el sistema judicial y una "disfunción" en el tratamiento de las denuncias previas contra el sospechoso. "No podemos aceptar lo que ha pasado; no podemos decir a la familia que todo funcionó bien, porque no es cierto", declaró durante una visita oficial a Montenegro.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió disculpas públicas el mismo día "en nombre de la justicia" a la familia y al conjunto de la ciudadanía, admitiendo que "el sistema judicial no protegió a Lyhanna". En una entrevista televisiva, calificó el caso como un "fallo masivo" en el seguimiento de las denuncias contra Barella y advirtió de posibles sanciones si se confirman negligencias o malas prácticas profesionales.
Denuncias pendientes
Darmanin señaló que existen alrededor de tres millones de denuncias pendientes de tramitación en comisarías y unidades de gendarmería en Francia, de las cuales unas 70,000 corresponden a violaciones o agresiones sexuales. El ministro anunció su intención de priorizar estos casos y convocó para este lunes a los fiscales generales del país en París para analizar la situación.
Protestas y exigencias
El lunes por la tarde están previstas manifestaciones ante tribunales en toda Francia en homenaje a la menor, así como en protesta por el tratamiento judicial de su caso y de otros similares. Varias asociaciones feministas y de víctimas exigen una reforma integral de las instituciones. "No se trata de un incidente aislado. Es un fallo sistémico de nuestras instituciones", denunció en sus redes sociales la Fundación de Mujeres, que exige "una ley integral contra la violencia sexual contra mujeres y niños". Otras organizaciones, como France Victimes, señalan que alrededor del 73 % de las denuncias de violencia sexual contra menores son desestimadas, a menudo por falta de pruebas.



