El papa León XIV llevará a cabo una visita de gran relevancia social y política a España del 6 al 12 de junio, en un contexto de creciente secularización y polarización en torno a la migración, uno de los ejes centrales de su viaje. El pontífice estadounidense, también nacionalizado peruano, abordará temas que van desde la cultura y el deporte hasta la política y la situación de los presos, en tres etapas principales: Madrid, Barcelona y las Islas Canarias.
Una visita histórica en un contexto cambiante
Esta esperada visita, de una duración poco habitual, es la primera de un papa a España desde 2010, cuando Benedicto XVI viajó a este bastión histórico del catolicismo en Europa. León XIV pretende alentar a la Iglesia en un país de casi 50 millones de habitantes, donde la práctica religiosa ha disminuido notablemente en las últimas décadas.
La migración como tema clave
La migración figurará entre los temas centrales, especialmente en la última parada en el archipiélago canario, principal puerta de entrada a España para extranjeros que llegan en situación irregular a través de la peligrosa ruta atlántica. En 2025, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 1.172 migrantes murieron o desaparecieron en el trayecto, cifra ligeramente inferior a los 1.215 de 2024.
España polarizada y el discurso político
La gira de Robert Francis Prevost se enmarca en un contexto político delicado: el gobierno socialista de Pedro Sánchez defiende una postura abierta hacia la inmigración, mientras que la oposición de derecha, especialmente su vertiente más extrema, mantiene un discurso duro contra ella. El partido ultraderechista Vox acusa a la Iglesia de aprovecharse de la “invasión” de extranjeros mediante subvenciones a sus ONG y le reprocha una tolerancia excesiva hacia otros cultos.
“El papa llega a un país polarizado, donde distintos actores pueden querer apropiarse de su visita”, señaló Rafael Rubio, responsable de comunicación de la organización del viaje. “Conseguir que su mensaje llegue a todos y sea para todos es un gran reto”, añadió.
Discurso ante el parlamento y encuentros sociales
Uno de los momentos más esperados será el discurso del papa ante el parlamento español, un hecho poco común para un sumo pontífice, en el que se espera que llame al diálogo. Además, al igual que en otras giras recientes, el papa estadounidense tiene previsto encontrarse con personas marginadas, especialmente reclusos y personas sin hogar.
Eventos multitudinarios en Madrid y Barcelona
Con 10.500 agentes de policía, 2.190 guardias civiles y más de 4.000 periodistas acreditados de más de 80 nacionalidades, la visita genera gran expectación. En Madrid, el papa será recibido por los reyes Felipe VI y Letizia en el Palacio Real. Se espera que dos eventos reúnan a cientos de miles de personas: una vigilia de oración el sábado por la noche a los pies del estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid y una misa en el centro de la ciudad el domingo por la mañana.
Otro momento destacado será la eucaristía que el pontífice, de 70 años, celebrará el 10 de junio en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, coincidiendo con el centenario de la muerte de su creador, Antoni Gaudí. El llamado “arquitecto de Dios” fue declarado “venerable” por el Vaticano el año pasado, primer paso hacia la beatificación. Posteriormente, el papa bendecirá la Torre de Jesucristo, de 172,5 metros de altura, que convirtió al templo en la iglesia más alta del mundo.
Sin encuentro previsto con víctimas de abusos
Por el momento no está previsto ningún encuentro con víctimas de abusos sexuales, a pesar de que el Defensor del Pueblo de España estimó en 2023 que más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos desde 1940. El gobierno de Sánchez y la Iglesia española firmaron en marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas, tras años de reticencias y opacidad.



