Belfast (Reino Unido), 11 jun (EFE).- Los vecinos de Belfast se afanaban este jueves en reparar contrarreloj los destrozos que aún persisten en calles y viviendas de la capital norirlandesa tras dos jornadas consecutivas de protestas antiinmigración, desencadenadas por un apuñalamiento cometido por un refugiado sudanés.
Epicentro de la violencia en barrios unionistas
Las calles de los barrios unionistas al este de la ciudad, cerca de los astilleros donde se construyó el Titanic, se han convertido en los últimos días en el epicentro de la violencia. Todo comenzó cuando un vecino, Stephen Ogilvie, fue acuchillado por el sudanés Hadi Alodid, de 30 años, la noche del pasado lunes.
En la avenida principal de Newtownards y las calles perpendiculares de Lendrik y McMaster Street, donde aún quedan restos de varios coches quemados y marcas en el asfalto, un grupo de trabajadores del Ayuntamiento de Belfast revisaba los sistemas de gas de la zona en busca de posibles daños y fugas generadas por los disturbios, horas antes de una previsible tercera noche de protestas.
Viviendas calcinadas y tapiadas
Muchas de las fachadas de las viviendas siguen parcialmente calcinadas. En una de las casas están reparando la puerta, que había sido destrozada. En el domicilio contiguo, las ventanas y las puertas continúan tapiadas con tablones de madera.
Aunque la Policía norirlandesa (PSNI) ha anunciado que reforzará el dispositivo de agentes para esta noche, incluso con efectivos desplegados de otras partes del Reino Unido, a primera hora de la tarde no había apenas presencia policial, aunque en las calles de Belfast se respira una calma tensa.
Balance de la segunda noche de disturbios
La pasada noche de disturbios en la capital norirlandesa, la segunda consecutiva, se saldó con doce policías heridos y 16 detenciones, según informó este jueves el ministro británico para la provincia de Irlanda del Norte, el laborista Hilary Benn.
Los agentes antidisturbios se vieron obligados anoche a utilizar cañones de agua en Glengormley, a unos 13 kilómetros al noroeste de Belfast, para contener a los alborotadores, que lanzaron de forma continua todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden, mientras que fue incendiado un vehículo del Departamento de Infraestructura.
Jóvenes violentos y listas negras en internet
Los jóvenes violentos, casi todos vestidos de negro y con el rostro tapado para no ser identificados, también incendiaron algunos contenedores de basura en la capital norirlandesa.
La PSNI advirtió este martes de que se estaban compartiendo en internet una especie de "listas negras" con datos de contacto y direcciones postales de viviendas en Belfast, alentando a convertirlas en blanco de ataques.



