Washington, 10 jun (EFE).- El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este miércoles durante una visita a la base naval de Guantánamo que considera "imprudente" que Cuba intente adquirir armas para atacar el enclave militar estadounidense en el este de la isla, en medio de la escalada de tensiones bilaterales.
"Sería imprudente que el Gobierno de Cuba intentara adquirir u obtener acceso a armas que pudieran alcanzar esta base o al territorio estadounidense", declaró Hegseth a las tropas estacionadas en el polémico enclave militar, el más antiguo que Washington mantiene fuera de sus fronteras y el único en un país comunista.
Advertencia del Pentágono
Según el jefe del Pentágono, el liderazgo cubano se expondría "a un tipo de confrontación que no solo no desean, sino que tampoco podrían soportar" porque "ningún país del mundo puede igualar la capacidad" militar de Estados Unidos. "No buscamos enemigos ni adversarios", añadió Hegseth, quien expresó su esperanza de que pronto puedan ser "amigos" de los "dirigentes del Gobierno cubano".
El futuro de Cuba en manos de Trump
Hegseth insistió en que "el futuro de Cuba está en manos" del presidente Donald Trump y de los dirigentes cubanos. "Pase lo que pase, el Departamento de Guerra estará preparado y posicionado para cualquier posible contingencia", afirmó según un video publicado en la red social X por el Pentágono.
El expresentador de Fox News y estrecho aliado de Trump llegó esta mañana a la base naval en la bahía de Guantánamo como parte de una gira de supervisión de las operaciones en la región. El secretario conversó con los marines después de un entrenamiento matutino por varias zonas del enclave, incluyendo frente a una de las casetas —ahora cerrada— por donde se accedía al territorio cubano antes de que ambos países rompieran relaciones a principios de la década de 1960, dejando la base aislada del resto de la nación caribeña.
Aumento de la presión estadounidense
Desde enero pasado, la Administración Trump ha intensificado la presión sobre Cuba con un bloqueo petrolero que ha agravado la crisis económica endémica del país y con amenazas del republicano de hacerse con el control de la nación caribeña de una u otra manera, bajo exigencias de que La Habana implemente cambios políticos y económicos. Ambos gobiernos han mantenido contactos de alto nivel que, al menos públicamente, no han arrojado resultados.
La visita de Hegseth se produce una semana después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y otros altos cargos del Gobierno de La Habana.
Opinión de analistas
Analistas consultados por EFE señalaron que, en caso de una acción militar estadounidense contra Cuba, la base de Guantánamo serviría como "nodo clave" en esos esfuerzos, aunque matizaron que este escenario sería, por ahora, poco probable.



