El Gobierno de Nueva Zelanda ha solicitado explicaciones a China por su supuesta decisión de prohibir durante un año la entrada al país a cuatro diputados neozelandeses que visitaron Taiwán el pasado mayo, una medida sin precedentes en la relación entre ambas naciones, según informó este jueves el ministro de Asuntos Exteriores, Winston Peters.
Reacción del gobierno neozelandés
Peters urgió a miembros de su departamento en Wellington y Pekín a trasladar su inquietud a las autoridades chinas y solicitar explicaciones sobre dicha decisión. Según un portavoz del ministro citado por el medio público Radio New Zealand (RNZ), las visitas de parlamentarios neozelandeses a Taiwán "no son incompatibles" con la política de "una sola China", que Nueva Zelanda respeta desde 1972 al reconocer a Pekín como el único Gobierno chino.
"En el contexto de esa larga historia, el ministro se sorprendió al conocer que China ha decidido, por primera vez, imponer restricciones de viaje a diputados neozelandeses como resultado de un viaje a Taiwán", señaló la misma fuente.
Detalles de la prohibición
La prohibición, que Pekín no ha confirmado por el momento públicamente, afecta a los diputados Laura McClure, David Wilson, Maureen Pugh y Duncan Webb, integrantes tanto de partidos de la coalición gobernante como de la oposición laborista. El presidente del Parlamento, Gerry Brownlee, calificó la medida de "sorprendente" y "decepcionante", al recordar que los diputados actúan de forma independiente del Gobierno y pueden decidir libremente sus desplazamientos al extranjero.
Por su parte, Webb afirmó a RNZ que la Embajada china había advertido antes del viaje sobre posibles consecuencias. El legislador defendió que la visita formaba parte de su labor parlamentaria para fortalecer relaciones institucionales y conocer de primera mano la realidad taiwanesa.
Contexto de las relaciones bilaterales
Aunque China considera a Taiwán parte de su territorio y rechaza cualquier contacto oficial con la isla, Wellington y Taipéi han mantenido en las últimas décadas algunos intercambios económicos y culturales. Esta situación refleja la tensión existente entre la política de una sola China y los vínculos no oficiales que Nueva Zelanda ha conservado con Taiwán.



