Beirut, 5 jun (EFE).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó este viernes que el Líbano continúa experimentando un aumento en las necesidades humanitarias debido a la persistencia del conflicto, y solicitó aproximadamente 330 millones de dólares adicionales para hacer frente a la crisis durante los próximos tres meses.
Coordinador humanitario advierte sobre necesidades crecientes
El coordinador humanitario de la ONU para el Líbano, Imran Riza, advirtió durante la presentación de la nueva petición que "las necesidades humanitarias se disparan con cada día de conflicto, nuestro trabajo está lejos de haber terminado". Riza, quien también funge como coordinador general, detalló: "Hoy, pedimos 331,5 millones de dólares adicionales para mantener esfuerzos vitales para 1,4 millones de personas, llevando hasta los 639,9 millones nuestra petición total para el llamamiento urgente hasta agosto de este año".
Impacto del conflicto con Israel
Desde comienzos del pasado marzo, el Líbano ha sido golpeado por una guerra con Israel que ha causado más de 3.500 muertos, 10.000 heridos y un millón de desplazados de las regiones más afectadas por la violencia, principalmente el sur del país, los suburbios meridionales de Beirut y el oriental Valle de la Bekaa.
Riza explicó que a lo largo de los últimos tres meses de conflicto, la ONU ha podido ayudar a unas 680.000 personas en el país tras haber recibido unos 190 millones de dólares en donaciones.
Advertencia del primer ministro libanés
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, advirtió durante el acto que la brecha entre los recursos disponibles y las necesidades de los afectados es cada vez mayor. "Mientras la guerra continúe, la crisis humanitaria se agravará. Un gran número de desplazados no podrá regresar pronto a los pueblos y aldeas que han quedado completamente destruidos, y cuanto mayor sea la destrucción, más difícil será el regreso", sentenció el jefe de Gobierno.
La situación en el Líbano sigue siendo crítica, y la comunidad internacional enfrenta el desafío de movilizar los recursos necesarios para aliviar el sufrimiento de millones de personas atrapadas en el conflicto.



