Las Palmas de Gran Canaria (España), 11 jun (EFE).- El papa León XIV ha asegurado que "la Iglesia no puede permanecer muda ante quienes son abandonados" en el mar, durante un discurso en el muelle de Arguineguin de Las Palmas de Gran Canaria, donde llegó para poner el foco sobre el drama de la migración.
Visita histórica a las Islas Canarias
El pontífice estadounidense, el primero que visita estas islas españolas, ha llegado desde Barcelona a Gran Canaria "donde llegan tantas vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad" y ha dejado claro que la Iglesia no debe callar ante ese drama.
El 'puerto de la vergüenza'
Desde Arguineguin, que en 2020 fue llamado el "puerto de la vergüenza" después de que se hacinaran en ese lugar más de 2.300 migrantes durante días, el papa ha preguntado "si hemos sabido reconocer a Cristo en quienes desembarcan marcados por el miedo, el hambre y la violencia, después del desierto, de la noche y del mar".
El pontífice también ha destacado la necesidad de que las comunidades cristianas sean solidarias y acogedoras, recordando que la dignidad humana no se pierde ni en las circunstancias más extremas. Sus palabras resonaron entre los presentes, muchos de ellos voluntarios y trabajadores humanitarios que atienden a los migrantes que llegan a las costas canarias.
La visita del papa León XIV a Gran Canaria forma parte de una gira más amplia por España, donde ha abordado temas como la migración, la justicia social y el papel de la Iglesia en el mundo contemporáneo. En su discurso, también hizo un llamado a los gobiernos y a la comunidad internacional para que actúen con humanidad y responsabilidad ante la crisis migratoria.



