Moscú, 10 jun (EFE).- La Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), una alianza militar postsoviética que agrupa a seis países y está liderada por Rusia, estudiará sancionar a Armenia por no pagar sus cuotas de membresía durante más de dos años, informó este miércoles el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
Lavrov anuncia posible sanción
"Armenia lleva más de dos años atrasando los pagos (...) y hoy hemos hablado de la posibilidad de invocar el artículo pertinente del estatuto (de la OTSC)", dijo el diplomático ruso en Kazán, donde participó en una reunión ministerial de la OTSC. Según Lavrov, citado por la agencia Interfax, Armenia argumenta el impago por la falta de participación en las actividades del bloque. No obstante, esta circunstancia no la excluye del cumplimiento de sus compromisos, según Rusia.
Acusaciones de cooperación con la OTAN
Lavrov también acusó a Ereván de aumentar su cooperación con la OTAN, mientras sigue siendo miembro de la OTSC. Ereván congeló su participación en la OTSC en febrero de 2024, tras acusar a esa organización de inacción ante las peticiones armenias de proteger su territorio de incursiones azerbaiyanas. Desde entonces, Armenia no ha participado en ninguna reunión del bloque y tampoco ha acogido ejercicios militares de la OTSC.
Presión rusa y elecciones en Armenia
Rusia ha aumentado desde hace semanas la presión sobre Armenia, donde el domingo pasado se celebraron unas elecciones parlamentarias, consideradas clave para el futuro del país. En los comicios salió victorioso el partido Contrato Civil, del primer ministro Nikol Pashinián, que ha iniciado un proceso de acercamiento de la antigua república soviética a la Unión Europea. A la vez, Pashinián asegura que Armenia no romperá sus históricos lazos con Rusia, pese a la búsqueda de nuevas alianzas en Occidente.
Disyuntiva para Ereván
Moscú insiste mientras en que Ereván debe elegir ya entre su participación en organizaciones postsoviéticas y el ingreso eventual en la Unión Europea en el futuro. La situación pone a Armenia en una encrucijada entre su alianza tradicional con Rusia y su deseo de integrarse en estructuras europeas.



