Tras recibir la credencial, el presidente electo Abelardo de la Espriella ha iniciado movimientos preparatorios para asumir el poder el próximo 7 de agosto. Entre sus decisiones clave destaca su postura frente a la paz total, las relaciones internacionales y la política laboral. Una de sus primeras acciones será restablecer relaciones diplomáticas con Israel, tal como lo anunció durante su campaña.
Críticas desde la izquierda por el restablecimiento de relaciones con Israel
El presidente Gustavo Petro, quien rompió relaciones con Israel en octubre de 2023 argumentando que el gobierno israelí lideraba un genocidio contra Palestina en la Franja de Gaza, expresó su rechazo: “Las relaciones diplomáticas con Israel se cortaron porque se cometió un genocidio en Gaza. La comisión de Derechos Humanos creada confirmó que Netanyahu cometió actos de genocidio, y tiene orden de captura dictada por organismos judiciales internacionales que nuestra jurisdicción acepta y obligan al Estado colombiano a cumplir. Apoyar genocidas lleva a aceptar el genocidio. Aceptar un genocidio lleva a aceptar que se repitan en cualquier parte del mundo”.
El senador electo Germán Rodríguez, en cambio, defendió la medida al afirmar que Israel es “sumamente importante en materia de defensa para Colombia”.
Antonio Sanguino advierte sobre flexibilización laboral
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, se pronunció en contra de la política laboral que prevé el nuevo gobierno. “En un gobierno de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, el motor del crecimiento sería la ‘flexibilización laboral’: el eufemismo de siempre para desmontar derechos. Vienen por la reforma laboral: vienen por los dominicales y festivos. Vienen por los recargos. Vienen por las conquistas laborales que tardamos más de dos décadas en recuperar. Ojo, trabajadoras domésticas, madres comunitarias, aprendices del SENA, internos de medicina, trabajadores de las plataformas de reparto: es con ustedes. Es con sus familias”, afirmó Sanguino.
Reacciones de exfuncionarios y la vicepresidenta
Carlos Carrillo, exmiembro de la administración Petro, calificó a De la Espriella como “un agente extranjero, un virrey al servicio de los intereses norteamericanos. Indudablemente hubo una abierta injerencia gringa y con un margen tan estrecho, millones de colombianos quedan con duda y desconfianza. Volveremos, pero por ahora el camino es una transición sosegada y devolverles el poder a los de siempre”.
Por su parte, Camilo Romero acusó al presidente electo de mentir: “Dijo que fue elegido sin estructuras políticas. Falso. Sin respaldo de grandes grupos económicos. Falso. Que tuvo la prensa tradicional en contra. Falso. Una cosa es que se haya hecho elegir con engaños, otra es que siga en su show. Aquí estaremos para desenmascararlo en defensa de nuestro país”.
La vicepresidenta Francia Márquez, tras felicitar a la nueva administración, sostuvo: “Este es un tiempo que exige grandeza, serenidad y respeto por la diferencia. Colombia necesita una política que escuche, que dialogue, que no profundice las heridas, y que ponga por encima de cualquier interés el bienestar de la gente. Hoy, más que nunca, Colombia necesita una política a la altura de su gente: una política que no siembre odio, que no convierta la diferencia en enemistad, que cuide la palabra, respete la vida y entienda que gobernar es un acto de responsabilidad con el presente y el futuro del país”.
La izquierda se reorganiza en la oposición
Estas reacciones se dan en medio de los movimientos que adelanta la izquierda para consolidarse nuevamente como oposición. Gustavo Petro e Iván Cepeda sostuvieron una reunión en la Casa de Nariño el viernes, tras rumores de un choque entre ambos líderes, que fueron negados por el senador. Ahora la izquierda deberá mediar con el ya anunciado ministro del Interior de De la Espriella, Rodrigo Lara Restrepo, quien será el encargado de gestionar y articular a la oposición.



