Hace cuatro años, uno de los principales retos para el nuevo Gobierno que comenzaba a constituirse era arreglar el panorama fiscal del país. Así lo señalaba un análisis de Santiago La Rotta en El Espectador.
El déficit fiscal persiste
Cuatro años después, el reto fiscal no solo sigue vigente, sino que ha ganado un mayor sentido de urgencia. Si bien el déficit fiscal del país es menor en este momento que en las pasadas elecciones presidenciales, también hay que considerar que en la mitad del camino no hubo una pandemia ni una crisis económica y social de la magnitud vivida anteriormente.
Comparación con 2022
En 2022, el déficit fiscal era uno de los temas centrales de la campaña electoral. Ahora, aunque las cifras han mejorado, la presión sobre las finanzas públicas se mantiene. La ausencia de choques externos como el COVID-19 hace que la situación sea más manejable, pero la urgencia de ajustes estructurales sigue siendo alta.
Implicaciones para las elecciones 2026
De cara a las elecciones de 2026, el panorama fiscal será nuevamente un tema clave. Los candidatos deberán presentar propuestas claras para reducir el déficit y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, en un contexto de mayor demanda social y menor margen de maniobra.



