Un grupo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford ha logrado describir el complejo mecanismo detrás de la generación y el crecimiento de la piel sana. El estudio, publicado en la revista Science, revela un sistema de dos proteínas con funciones opuestas que actúan como un "sube y baja" para controlar el destino de las células cutáneas.
El mecanismo de dos proteínas opuestas
“Estos dos sistemas de proteínas similares a la ubiquitina son extraordinariamente específicos y opuestos en sus funciones. Uno promueve el estado de célula madre, mientras que el otro impulsa la diferenciación. Es como tener dos fuerzas opuestas que determinan el destino de una célula”, explicó Paul Khavari, jefe de dermatología de la Facultad de Medicina de Stanford y autor principal del estudio, en un comunicado oficial.
La piel se compone de dos compartimentos principales. En la capa inferior se encuentran las células madre o progenitoras, que esperan el momento adecuado para transformarse en queratinocitos, las células especializadas que forman la barrera cutánea. Esta barrera es esencial para retener la humedad, impedir la entrada de patógenos, repeler los rayos ultravioleta y albergar las terminaciones nerviosas que permiten percibir el entorno.
El proceso de diferenciación celular
Cuando ocurre una herida, quemadura u otra laceración, las células madre activan un mecanismo para prepararse y migrar a la capa externa. Sin embargo, si este proceso ocurre fuera del ciclo natural de regeneración, puede generar un desbalance. “Las alteraciones en este delicado equilibrio entre el mantenimiento de las células madre y su maduración en queratinocitos adultos pueden provocar psoriasis, mala cicatrización de heridas y cáncer de piel”, señala el comunicado de Stanford.
Los científicos investigaron en qué punto del proceso comenzaba la preparación de las células madre para salir a la capa externa. Descubrieron que durante la diferenciación, las células se concentran en tareas como la generación de genes y proteínas, pero descuidan el mantenimiento y cuidado celular.
Implicaciones para terapias futuras
El equipo estableció dos rutas mediante las cuales ocurre la diferenciación y encontró formas de inhibirlas con fármacos. Al modificar partes del proceso, observaron que se podría abrir la puerta a nuevos tratamientos. “Ya sea para promover la cicatrización de heridas, reducir la inflamación o controlar el crecimiento del cáncer, tener la capacidad de alternar entre estados similares a células madre y estados diferenciados abre muchas posibilidades”, afirmó Leandra Jackrazi, estudiante de doctorado y coautora de la investigación.
Este hallazgo representa un avance significativo en la comprensión de la regeneración cutánea y podría conducir al desarrollo de terapias innovadoras para trastornos de la piel, como la psoriasis, la mala cicatrización de heridas y el cáncer de piel.



