En Medellín, cuatro mujeres fueron condenadas a penas de entre 6 y 7 años de prisión por conformar una red dedicada a procedimientos estéticos irregulares que causaron graves daños a la salud de decenas de pacientes. Las intervenciones, realizadas en casas de familia acondicionadas como quirófanos improvisados, consistían en lipólisis láser con transferencia glútea.
Captación de víctimas a través de redes sociales y un spa
Según el fiscal del caso, las condenadas captaban a sus clientas principalmente a través de redes sociales y un spa de su propiedad ubicado en el barrio Robledo de Medellín. Las víctimas, 55 mujeres en total, pagaban inicialmente 500.000 pesos por las cirugías. Los procedimientos se realizaban en condiciones insalubres, sin cumplir los requisitos mínimos para tratamientos quirúrgicos invasivos.
Como consecuencia de estas malas prácticas, más de 40 pacientes adquirieron una bacteria no tuberculosa que les provocó deformidades físicas y limitaciones funcionales permanentes. La fiscalía acreditó que Yarleny Mosquera Aguirre era quien realizaba las cirugías, haciéndose pasar por médica sin contar con título profesional, conocimientos ni certificaciones en el área de la salud.
Roles dentro de la red criminal
Elizabeth Rojas Tobón se encargaba de los asuntos comerciales, captaba a las clientes y recibía los pagos. Jackeline Bedoya Acevedo, María Paola Arango Garrillo y Michel Chaverra Jaramillo administraban medicamentos, aplicaban anestesia local y atendían los postoperatorios con masajes. Cuatro de las cinco vinculadas fueron condenadas en primera instancia por los delitos de concierto para delinquir, lesiones personales y estafa agravada en modalidad de masa. Mosquera Aguirre no aceptó los cargos y continuará vinculada al proceso.
Impacto en las víctimas y llamado a la prevención
Las autoridades reiteran la importancia de verificar las credenciales de los profesionales de la salud y las condiciones de los establecimientos antes de someterse a cualquier procedimiento estético. Las víctimas, muchas de ellas con secuelas irreversibles, han debido enfrentar largos tratamientos médicos y cirugías reconstructivas. La condena envía un mensaje claro contra la práctica ilegal de la medicina estética en Colombia.



