Un ciudadano ruso, conocido por organizar fiestas ruidosas en el barrio El Poblado de Medellín, fue expulsado del país por segunda vez. El hombre intentaba regresar a la capital antioqueña, pero las autoridades migratorias lo interceptaron y lo deportaron nuevamente.
Según informaron fuentes oficiales, el extranjero había sido expulsado previamente por alterar el orden público con eventos que generaban excesivo ruido y molestias a los vecinos. Sin embargo, pese a la sanción, intentó volver a Colombia, siendo detenido en el aeropuerto.
Las autoridades señalaron que el ruso no cumplió con la prohibición de ingreso al país, lo que motivó una segunda expulsión inmediata. Además, se le impuso una nueva medida de prohibición de entrada por un período más extenso.
Los residentes de El Poblado habían presentado múltiples quejas por las constantes fiestas, que incluían música a alto volumen y altercados. La comunidad celebró la decisión de las autoridades, esperando que se mantenga la tranquilidad en el sector.



