Madrid, 10 jun (EFE).- El Partido Popular (PP), Vox y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) han logrado aprobar este miércoles una proposición no de ley presentada por los populares, en la que denuncian el "obstruccionismo parlamentario" por parte de la Mesa del Congreso de los Diputados. Este órgano, encargado de organizar el funcionamiento de la Cámara Baja, está controlado por una mayoría conformada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar.
Acusaciones de ataque al sistema democrático
La diputada del PP Edurne Uriarte, quien defendió la iniciativa, acusó al PSOE y a Sumar de "atacar al sistema democrático" al impedir el ejercicio del derecho fundamental de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos a través de sus representantes políticos. Uriarte subrayó que ambas formaciones han sido condenadas "por eso", recordando una sentencia del Tribunal Constitucional de abril de este año, que determinó que la Mesa del Congreso "ha vulnerado el derecho fundamental de participación política".
Según Uriarte, el Tribunal Constitucional estimó por unanimidad un recurso de amparo presentado por el PP, que sostenía que la Mesa del Congreso "obstruyó la tramitación" de un procedimiento legislativo al acordar la prórroga del plazo para presentar enmiendas. En concreto, se refería a un proyecto de ley de la pasada legislatura, cuyo plazo de enmiendas "fue prorrogado hasta en 71 ocasiones, de tal manera que caducó al concluir la legislatura en mayo de 2023", detalló la diputada.
Iniciativas paralizadas en el "congelador de Armengol"
La diputada del PP insistió en que "este ataque al derecho a la participación política se ha intensificado durante esta legislatura", calculando que hay al menos 144 iniciativas legislativas paralizadas en el "congelador de Armengol". Explicó que esta expresión se refiere a que una mayoría de la Mesa "sigue la orden del Gobierno de paralizar toda iniciativa que no interese al Ejecutivo, o porque cree que no tendrá la mayoría para aprobarla o porque son iniciativas de la oposición".
La proposición no de ley contó con el respaldo de Vox. Su diputado Ignacio Hoces ironizó sobre este "bloqueo", señalando que el PSOE y Sumar se han convertido "en una simple notaría de las decisiones de Pedro Sánchez". Por su parte, el diputado del PNV Mikel Legarda apoyó la iniciativa debido al "obstruccionismo parlamentario" que, en ocasiones, practica la Mesa de la Cámara con propuestas de la oposición. No obstante, también criticó al PP por su "ejercicio de cinismo", recordando que los populares actuaban de manera similar cuando tenían la mayoría de la Cámara en el pasado.
Rechazo de la oposición y críticas de hipocresía
En contra de la iniciativa se pronunciaron varios diputados. La diputada de Compromís, Águeda Micó, criticó la "hipocresía" del PP, que exige "transparencia y control" desde la oposición, pero no aplica esas mismas medidas donde gobierna, específicamente en la Comunidad Valenciana. Esther Gil de Reboleño, de Sumar, también rechazó la iniciativa del PP, esgrimiendo igualmente la "hipocresía" de los populares, y argumentó que el Congreso debe centrarse en legislar para avanzar en derechos sociales.
El debate fue cerrado por el socialista Artemi Rallo, quien rebatió las críticas de PP y Vox sobre las prórrogas de enmiendas. Rallo negó que esta práctica comenzara con la presidenta socialista Francina Armengol o con su antecesora, Meritxell Batet, y la atribuyó a la Presidencia de Ana Pastor. En este punto, el diputado del PSOE insistió en que quienes introdujeron la normalización de esa práctica en 2018 fueron las mayorías de derechas "para boicotear al Gobierno surgido de la moción de censura".



