La Fundación Sueños y Huellas, que durante más de 12 años ha trabajado con niños, mujeres y familias en condición de vulnerabilidad en Medellín, enfrenta uno de sus momentos más críticos tras ser víctima de dos robos por parte de inescrupulosos que dejaron a los menores sin comida.
Dos ataques en una semana
Según información conocida, los delincuentes ingresaron en dos oportunidades diferentes al centro de atención. En el primer hecho, ocurrido hace una semana, hurtaron varios equipos tecnológicos, entre ellos computadores que eran utilizados por jóvenes vulnerables de la capital antioqueña para realizar sus trabajos, y una cámara profesional que servía para registrar la atención a las personas y mostrar la labor en redes sociales.
En el segundo ataque, en las últimas horas, otro ladrón ingresó a las instalaciones y se llevó parte de la comida con la que a diario atienden a familias enteras que no tienen posibilidad de acceder a alimentos en sus hogares y recurren a la solidaridad de la fundación para alimentarse.
Preocupación por los equipos tecnológicos
De momento, aunque se espera que los alimentos lleguen nuevamente y se pueda seguir atendiendo a la población vulnerable, la principal preocupación radica en los equipos tecnológicos. La fundación no tiene ingresos fijos, por lo que conseguir los recursos para adquirir nuevos computadores o cámaras se ha convertido en uno de los retos más difíciles que deberán asumir.
Llamado a las autoridades
Se espera que las autoridades correspondientes avancen en las investigaciones para dar con el paradero de los ladrones que azotaron a la Fundación Sueños y Huellas durante una semana, y se haga justicia en este caso que ha generado preocupación y dolor en la capital de Antioquia.



