El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, anunció que el Gobierno de Abelardo De la Espriella concentrará sus primeras prioridades de gasto en seguridad, salud y sector minero-energético, pese al plan de ajuste fiscal que comenzará el próximo 7 de agosto. Según explicó en entrevista con Portafolio, estas tres áreas requieren recursos inmediatos para enfrentar riesgos que considera urgentes mientras avanza el proceso de recuperación de las finanzas públicas.
Todo esto ocurre en momentos en los que la nueva administración prepara un decreto para congelar el gasto público y reducir el crecimiento del presupuesto en términos reales. Sin embargo, Gómez dejó claro que la estrategia de austeridad no será uniforme y que algunos frentes serán priorizados debido a su impacto sobre la estabilidad institucional, el funcionamiento del Estado y el desempeño de la economía.
Seguridad será la primera prioridad del gasto público
El funcionario explicó que el presidente electo definió tres frentes que tendrán un tratamiento especial dentro del presupuesto nacional. El primero será la seguridad, con recursos destinados a fortalecer la capacidad operativa de las Fuerzas Militares y avanzar en la recuperación de zonas que, según afirmó, hoy permanecen bajo el control de organizaciones criminales.
"El presidente De la Espriella me ha dado a mí tres prioridades en términos de gasto", afirmó Gómez durante la entrevista. Sobre el primero de esos frentes señaló que "necesitamos unos recursos para volver a iniciar la reconquista del territorio que este gobierno le entregó a la criminalidad", una tarea que, a su juicio, exigirá reforzar las capacidades del Estado desde el inicio de la nueva administración.
El ministro designado sostuvo que la recuperación del control territorial será una condición necesaria para fortalecer la confianza y crear un entorno más favorable para la actividad económica. En ese sentido, planteó que la política de austeridad deberá convivir con inversiones focalizadas en aquellos sectores considerados estratégicos para garantizar el funcionamiento del país.
Salud y energía concentrarán recursos pese al ajuste fiscal
La segunda prioridad identificada por Gómez será el sistema de salud. Aseguró que el nuevo Gobierno deberá enfrentar un volumen importante de obligaciones pendientes, así como los efectos derivados del rezago en el ajuste de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), situación que, según indicó, ha incrementado el gasto de bolsillo que asumen los usuarios para acceder a medicamentos y tratamientos.
El ministro explicó que una parte creciente de los pacientes recibe las fórmulas médicas, pero debe acudir directamente a farmacias para adquirir los medicamentos porque las entidades responsables no los están entregando oportunamente. Para la nueva administración, atender esa situación será una de las prioridades inmediatas dentro del proceso de reorganización de las cuentas públicas.
El tercer frente corresponde al sector minero-energético. Gómez afirmó que existe una deuda importante con las empresas generadoras de energía y consideró necesario garantizar recursos que permitan fortalecer la operación de las plantas térmicas, especialmente ante la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño que reduzca la generación hidroeléctrica y aumente la presión sobre el sistema eléctrico nacional.
Recuperación fiscal combinará austeridad con gasto focalizado
Durante la entrevista, el ministro designado sostuvo que el Gobierno también impulsará medidas para reducir el consumo de energía y preparar el sistema eléctrico para un eventual periodo de menor disponibilidad hídrica. Según explicó, el país debió iniciar con anticipación acciones de ahorro y aumentar gradualmente el uso de generación térmica para preservar el nivel de los embalses y disminuir el riesgo de un eventual racionamiento.
"Hay una deuda muy grande con los generadores, que también hay que buscar la manera de darles capital y financiamiento para que puedan prender las plantas térmicas", afirmó Gómez. Agregó que el Gobierno utilizará "todo lo que esté a nuestro alcance" para evitar un apagón y garantizar la continuidad del suministro energético mientras se fortalecen las condiciones financieras del sector.
Los anuncios hacen parte de la estrategia económica que el nuevo Gobierno comenzará a implementar desde el 7 de agosto. Aunque el eje central será la disciplina fiscal y la contención del gasto público, Miguel Gómez insistió en que la reorganización del presupuesto no implicará recortes indiscriminados, sino una reasignación de recursos hacia áreas que considera esenciales para preservar la seguridad, atender la crisis del sistema de salud y mantener la estabilidad energética del país durante los primeros meses de la nueva administración.



