Bogotá atraviesa nuevamente una temporada de alta demanda en los servicios de salud debido al incremento de enfermedades respiratorias en menores de edad. Frente a este panorama, especialistas promueven un modelo de consulta prioritaria pediátrica que busca evitar la saturación de las urgencias y garantizar una atención más rápida para los pacientes que realmente requieren manejo hospitalario.
Estrategia para enfrentar el pico respiratorio
La iniciativa cobra relevancia en momentos en que la ciudad enfrenta el tradicional pico respiratorio que se presenta entre marzo y junio, época en la que históricamente aumenta la ocupación de camas pediátricas y la presión sobre hospitales y clínicas. Según datos del Instituto Nacional de Salud citados por los promotores, en años anteriores la ocupación de camas para niños ha alcanzado niveles cercanos al 90 %.
Modelo de consulta prioritaria
La propuesta es liderada por José Manchego, director ejecutivo de la Sociedad Pediátrica de los Andes (SPLA), institución que actualmente atiende a más de 4.000 menores al mes mediante este esquema. El objetivo es que los pacientes con síntomas respiratorios reciban una valoración especializada antes de acudir a un servicio de urgencias. De esta manera, los pediatras pueden determinar si el menor requiere hospitalización, manejo en urgencias o tratamiento ambulatorio dentro de la misma institución.
Según la experiencia reportada por la entidad, nueve de cada diez casos pueden resolverse sin necesidad de que el paciente llegue a una sala de urgencias.
Reducción de la congestión en el sistema de salud
La consulta prioritaria pediátrica se presenta como una estrategia para reducir hasta en un 70 % la congestión en el sistema de salud. Las infecciones respiratorias representan entre el 70 % y el 80 % de las consultas médicas en menores durante estas temporadas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud.
Además de descongestionar los servicios hospitalarios, el modelo permitiría generar ahorros cercanos al 60 % frente a los costos asociados a la atención por urgencias. Los especialistas destacan que diagnósticos frecuentes como resfriados, faringitis o bronquiolitis suelen manejarse eficazmente mediante atención ambulatoria cuando son detectados a tiempo.
Recomendaciones para padres y cuidadores
Los expertos recomiendan que padres y cuidadores estén atentos a señales como fiebre superior a 38,5 grados, dificultad para respirar, rechazo a los alimentos, somnolencia excesiva o cambios en la coloración de la piel. La recomendación es buscar atención médica desde los primeros síntomas para evitar complicaciones y reducir la presión sobre la red hospitalaria. A esto se suman medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, la ventilación de los espacios y el uso de tapabocas cuando sea necesario.
Para los impulsores de esta estrategia, fortalecer la consulta prioritaria no solo beneficia a los niños y sus familias, sino que también permite que los hospitales concentren sus esfuerzos en los pacientes que realmente requieren atención de alta complejidad.



