La obra clave para descontaminar el río Bogotá a 40 metros bajo tierra
Obra clave descontamina río Bogotá a 40 m bajo tierra

La descontaminación del río Bogotá avanza con una obra de ingeniería sin precedentes: un túnel de desviación excavado a más de 40 metros bajo tierra. Este megaproyecto, que ya alcanza los 6,5 kilómetros de longitud, tiene como objetivo desviar las aguas residuales de la capital hacia la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas, en el municipio de Soacha.

Una obra a gran profundidad

El túnel, que se encuentra a una profundidad promedio de 42 metros, es parte fundamental del plan de saneamiento del río Bogotá. Según la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), la obra permitirá captar el 100% de las aguas residuales del norte, centro y sur de la ciudad, que actualmente son vertidas al río sin tratamiento.

“Estamos hablando de una obra de ingeniería compleja, que requiere de maquinaria especializada y un monitoreo constante para garantizar la seguridad de los trabajadores y la comunidad”, explicó un portavoz de la EAAB.

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Beneficios ambientales y sociales

Una vez finalizado, el túnel de desviación conducirá las aguas residuales hacia la PTAR Canoas, que tendrá capacidad para tratar 7,1 metros cúbicos por segundo, equivalentes a 613.440 metros cúbicos diarios. Esto reducirá significativamente la carga contaminante que llega al río Bogotá, mejorando la calidad del agua y la salud de los ecosistemas ribereños.

La obra también beneficiará a más de 5 millones de habitantes de la cuenca baja del río, que actualmente sufren las consecuencias de la contaminación, como malos olores y enfermedades asociadas al agua sucia.

Avances y próximos pasos

Hasta la fecha, el túnel presenta un avance del 65% en su excavación. Se espera que esté completamente operativo en el año 2025, con una inversión total de 2,5 billones de pesos colombianos (aproximadamente 650 millones de dólares).

El proyecto incluye además la construcción de 11 kilómetros de interceptores y colectores que conectarán las redes de alcantarillado de Bogotá con el túnel. “Es la obra más importante en la historia del saneamiento del río Bogotá”, afirmó el gerente de la EAAB.

Impacto en la calidad del río

Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el río Bogotá recibe actualmente más de 1.000 toneladas de carga contaminante al mes. Con la entrada en operación de la PTAR Canoas y el túnel de desviación, se espera reducir esta cifra en un 70% en los primeros cinco años.

“Estamos ante un hito ambiental que transformará la cuenca del río Bogotá, devolviéndole la vida a un ecosistema que ha estado al borde del colapso”, señaló un experto de la CAR.

Desafíos técnicos y sociales

La excavación del túnel ha enfrentado desafíos geológicos, como la presencia de rocas duras y acuíferos subterráneos. Para superarlos, se ha utilizado una tuneladora de última generación, capaz de excavar hasta 15 metros por día.

Además, el proyecto ha requerido la reubicación de algunas familias que vivían en la zona de influencia de la obra, proceso que ha sido acompañado por la Alcaldía de Soacha y la EAAB con compensaciones y viviendas dignas.

Un modelo para el país

El túnel de desviación y la PTAR Canoas se perfilan como un modelo de gestión ambiental para otras ciudades de Colombia que enfrentan problemas similares de contaminación de sus fuentes hídricas. La inversión en infraestructura de saneamiento es clave para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y garantizar el derecho al agua limpia.

“Este proyecto demuestra que es posible revertir el daño ambiental cuando hay voluntad política y recursos”, concluyó el portavoz de la EAAB.

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