Ricardo Neuta, actual gobernador de la comunidad muisca de Bosa, puede trazar su linaje ocho generaciones atrás y podría extenderlo varios siglos más, para demostrar que su comunidad siempre ha estado en el mismo lugar: en Bosa San Bernardino, barrio que concentra el 80 % de los 5.000 indígenas que habitan allí. Por eso no es casualidad que en la localidad siete, a cuadras de la Alcaldía Local, esté el cabildo indígena, que en San Bernardino haya una casa sagrada y un Qusmuy, que esté el humedal Chiguaque o que se escuchen apellidos como Tenjo, entre otros.
Un legado de ocho generaciones
Neuta pertenece a una familia que ha mantenido viva la tradición muisca en Bosa. Su capacidad para rastrear su ascendencia hasta ocho generaciones atrás no solo es un logro personal, sino una prueba tangible de la continuidad de su pueblo en el territorio. Este linaje podría extenderse varios siglos más, conectando a los actuales habitantes con sus antepasados precolombinos.
La comunidad muisca en Bosa San Bernardino
Bosa San Bernardino es el corazón de la comunidad muisca en Bogotá. Allí reside el 80 % de los aproximadamente 5.000 indígenas que habitan la localidad. La presencia de infraestructura sagrada como el cabildo indígena, la casa sagrada y el Qusmuy, así como el humedal Chiguaque, son evidencia de la arraigada conexión espiritual y cultural de este pueblo con su entorno.
Apellidos como Tenjo resuenan en las calles, recordando a cada paso que esta es una tierra de historia y resistencia. La comunidad muisca de Bosa no solo sobrevive, sino que prospera, manteniendo sus tradiciones y su identidad frente a los desafíos de la modernidad.
Un periodista comprometido con la verdad
Juan Camilo Parra, periodista egresado de la Universidad Externado de Colombia, con experiencia en cubrimiento de orden público en Bogotá, es el autor de este reportaje. Su trabajo busca visibilizar las realidades de las comunidades indígenas en la capital colombiana, destacando su importancia histórica y cultural.



