València, 10 jun (EFE).- La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda e Igualdad, Susana Camarero, ha negado este miércoles, en su declaración como testigo, haber tenido contacto alguno con el entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, ni nadie de su entorno el día de la dana.
Camarero es el primer miembro del Ejecutivo de Mazón en prestar declaración ante la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la dana. Lo hace desde las 9:30 horas en el juzgado, ante el que están concentrados representantes de asociaciones de víctimas.
Según han informado fuentes judiciales presentes en la declaración, Camarero ha explicado que no tuvo contacto alguno con Mazón aquella tarde y que ella consideró que la situación era "manejada" por la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas.
Ha insistido en que no recibió ninguna instrucción por parte del president ni tampoco por parte de ninguno de sus colaboradores más cercanos.
Camarero, siempre según las fuentes judiciales consultadas, ha recordado que estuvo conectada telemáticamente al Cecopi que se convocó aquella tarde a partir de las 17 horas, aunque ha admitido que no sabía lo que era (Centro de Coordinación Operativa Integrado) y ha subrayado que ella no formaba parte del mismo.
Se conectó cuando el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, hablaba sobre la situación de Utiel. Explicaba que había gente en los tejados y que la UME estaba realizando rescates.
Ha relatado que posteriormente, cuando se habló del riesgo que suponía la presa de Forata, la entonces consellera Salomé Pradas propuso evacuaciones.
Camarero preguntó entonces al secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso (investigado en esta causa, al igual que Pradas), si había centros dependientes de su conselleria potencialmente afectados por la presa de Forata.
Tras desconectarse del Cecopi, mantuvo contacto con Argüeso para preguntar por centros de su competencia que pudiesen verse afectados por las riadas. EFE



